¿Qué es?
El dolor de los músculos masticadores es el que se origina en los propios músculos que mueven la mandíbula. En este cuadro se vuelven sensibles el músculo temporal de la sien, el masetero de la mejilla y los músculos pterigoideos de la cara interna de la mandíbula. Que al presionar el músculo con el dedo durante la exploración se despierte el dolor que usted describe hace pensar que el origen no es la articulación, sino el músculo.
Cuando un músculo permanece contraído mucho tiempo, el flujo de sangre disminuye y los productos de desecho que se acumulan hacen que las fibras musculares sean más sensibles a los estímulos. Por eso el dolor suele ser sordo, difuso y como una presión; no se parece al dolor de muelas, que es agudo y se localiza en un punto. Con el tiempo, el dolor puede rebasar los límites del músculo y referirse al diente, a la sien o al oído.
En el dolor de origen muscular la boca en general abre, pero como al abrir más aumenta el dolor, es usted quien se limita. A diferencia de los cuadros de la articulación, la mayoría de las veces no hay un tope mecánico; es típico que la molestia sea más marcada por la mañana y que fluctúe a lo largo del día. Aun así, los problemas musculares y los articulares pueden coexistir, por eso se valoran juntos.
Signos
No es necesario tenerlos todos a la vez.
¿Por qué ocurre?
- 01
Apretar sin darse cuenta
Poner los dientes en contacto y mantener la mandíbula contraída durante el día impone a los músculos una carga silenciosa de muchas horas. Es frecuente delante de la pantalla, al volante o en los momentos de concentración, y la mayoría de las personas solo se dan cuenta cuando se les pregunta.
- 02
Rechinar los dientes durante el sueño
Las contracciones que aparecen durante el sueño pueden ser más fuertes que las del día y no pueden controlarse estando despierto. Que la mandíbula se despierte cansada y rígida por la mañana, junto con el desgaste de los dientes, se considera una pista en ese sentido.
- 03
Mantener la boca abierta mucho tiempo
Los procedimientos largos dentro de la boca, la cirugía de la muela del juicio, mantener la boca abierta durante una anestesia general y masticar chicle mucho rato fuerzan los músculos. El dolor suele empezar al día siguiente y ceder en unos días.
- 04
Masticar de un solo lado y la cadena muscular del cuello
La ausencia o el dolor de los dientes de un lado desplaza la masticación al otro. Además, los músculos del cuello y de los hombros comparten la misma cadena que los músculos masticadores; por eso es frecuente que se describan juntos la rigidez del cuello y el dolor de la mandíbula.
¿Cómo avanza?
- 1
Dolor muscular local
El dolor se siente solo sobre el músculo que se presiona. La función de la mandíbula se conserva en gran medida y cede claramente con el reposo.
- 2
Dolor que se extiende dentro del músculo
El dolor que aparece al presionar se extiende dentro de los propios límites del músculo. Abrir la boca se hace difícil; se describen cansancio al masticar y aumento hacia el final del día.
- 3
Dolor referido
El dolor rebasa los límites del músculo y se traslada al diente, a la sien, al oído o al contorno del ojo. Que se tome por dolorido un diente sano y se le trate ocurre casi siempre en esta fase.
- 4
Dolor persistente
Cuando la molestia supera los tres meses, el sueño, la tensión y el estado de ánimo entran en el cuadro. En esta fase un aparato intraoral por sí solo puede no bastar; el abordaje se plantea desde varios frentes.
¿Cómo se trata?
El primer paso es explicar el diagnóstico y reducir la carga sobre el músculo. Una alimentación blanda, dejar el chicle, evitar abrir mucho la boca, recordar durante el día la posición de reposo en la que, con los labios cerrados, los dientes no se tocan, y aplicar calor sobre el músculo benefician a la mayoría de las personas. Los ejercicios sencillos de estiramiento y de apertura se añaden tal como los enseñe el profesional que le atiende.
Si se acompaña de apretamiento y rechinamiento durante el sueño, puede usarse una férula de descarga hecha a medida a partir de un molde. El objetivo de la férula no es cambiar su mordida de forma permanente, sino repartir la carga muscular y proteger los dientes; hay que verle con regularidad para los controles de ajuste. La fisioterapia, los masajes y las técnicas de relajación son de apoyo; la decisión sobre el uso de medicamentos corresponde al profesional que le atiende.
Cuando no se obtiene respuesta, se revisa de nuevo el diagnóstico; se valoran por separado los cuadros de origen articular, los cambios de las superficies de la articulación, el dolor de origen nervioso y las causas generales. Ante un dolor que se considera de origen muscular se evitan los procedimientos irreversibles, como tallar los dientes, hacer una endodoncia o extraer una pieza.
- Que al cansancio de la mandíbula al masticar, que mejora con el reposo, se sumen sensibilidad en la sien, visión borrosa o fiebre
- Que la boca se le abra de repente menos que el ancho de un dedo
- Que al dolor se sumen hinchazón de la cara, fiebre o dificultad para tragar
¿Cómo se previene?
- Recuerde durante el día la posición de reposo en la que los dientes no se tocan y la lengua descansa en el paladar.
- Deje los hábitos que hacen trabajar sin descanso a los músculos, como el chicle duro, el hielo, morder bolígrafos y comerse las uñas.
- En los procedimientos largos dentro de la boca, pida que se hagan pausas y descanse la mandíbula sin forzarla.
- Revise los factores que aumentan la carga muscular, como el orden del sueño, la postura del cuello y la altura de la pantalla.
Preguntas frecuentes
- Si el dolor viene del músculo, ¿por qué siento como si me doliera el diente?
- Los puntos sensibles de los músculos masticadores pueden referir el dolor fuera de sus propios límites; aunque el origen esté en el músculo, usted puede notar el dolor en una muela. En este dolor no suele haber un aumento claro con el frío, ni una pulsación espontánea, ni despertares por la noche. Que al presionar el músculo en la exploración se despierte ese mismo dolor facilita la distinción.
- ¿La férula de descarga me quitará el dolor?
- Si hay apretamiento y rechinamiento, la férula de descarga ayuda a reducir la carga muscular y a proteger los dientes del desgaste. No da el mismo resultado en todas las personas y puede no bastar por sí sola; se usa junto con ejercicios, cambios de hábitos y, cuando hace falta, fisioterapia. Como un aparato mal diseñado puede afectar a la mordida, no deben descuidarse las revisiones.
- ¿Cómo sé si el dolor viene del músculo o de la articulación?
- La distinción definitiva la hace la exploración; aun así hay algunas pistas. En el dolor de origen muscular la sensibilidad no está sobre la articulación, sino sobre los músculos de la sien y de la mejilla, la apertura de la boca aumenta en la medida en que el dolor lo permite y no se nota un tope mecánico. En los cuadros de origen articular, en cambio, destacan un ruido, un enganche o un tope que impide abrir. Las dos situaciones pueden darse a la vez.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
