¿Qué significa esto?
Al masticar, el músculo asume una carga de trabajo mayor y esa carga exige más flujo de sangre. Si el flujo no cubre la demanda, el músculo se agota en unos pocos bocados. La sensación de cansancio o de pesadez aumenta a medida que mastica y remite en unos minutos cuando se detiene.
El dato que diferencia es el momento en que aparece el dolor. Un dolor que ya está presente al despertar y que sube y baja a lo largo del día encaja con el patrón del dolor muscular. En cambio, un cansancio que no existe en reposo, que aparece siempre en el mismo punto después de empezar a masticar y que desaparece al parar es otro patrón distinto: se llama claudicación mandibular.
Este segundo patrón se explica en la mayoría de los casos por fatiga muscular. Sin embargo, si tiene más de 50 años, si la arteria de la sien le duele al tocarla o si presenta un dolor de cabeza de un tipo nuevo, pérdida de peso o cambios en la visión, también debe considerarse una inflamación de la arteria temporal. Ante esa posibilidad, la valoración no debe aplazarse, porque la pérdida de visión puede ser permanente.
El origen del cansancio puede estar en el músculo, en la articulación o en el vaso que irriga el músculo; lo que orienta hacia uno u otro es su edad, los signos que lo acompañan y si el cansancio empieza siempre en el mismo punto.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- Divida las comidas en bocados pequeños y deje de forma temporal los alimentos duros y los que exigen masticar mucho rato.
- Anote a los cuántos bocados empieza el cansancio y en cuántos minutos cede al descansar; ese dato resulta útil en la consulta.
- Si tiene un dolor nuevo en la sien o le duele al tocarla, no intente resolverlo por su cuenta con analgésicos.
- Deje el chicle: no es de esperar que descanse el músculo, al contrario, aumenta su carga.
- Si tiene más de 50 años y ha aparecido dolor o sensibilidad nuevos en la sien
- Visión borrosa, visión doble o pérdida de visión de corta duración
- Dolor en el cuero cabelludo al peinarse
- Fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso sin quererlo o rigidez en los hombros y en las caderas
- Que al cansancio se sume una limitación marcada para abrir la boca
Preguntas frecuentes
- ¿Puede deberse solo a que mastico mucho chicle?
- Puede ser. El chicle durante mucho rato, los alimentos duros y el hábito de apretar cansan los músculos masticadores; en ese caso el cansancio fluctúa a lo largo del día y disminuye de forma clara con el reposo. Aun así, si el cansancio empieza casi siempre al mismo número de bocados y no cambia nunca, ese patrón debe valorarse en una revisión.
- ¿Por qué le importa al dentista la inflamación de la arteria temporal?
- Porque la primera molestia, y a veces la única, es que la mandíbula se canse al masticar, y el paciente acude al dentista pensando que es un problema de la mandíbula. Que el dentista tenga presente esta posibilidad y le derive el mismo día al especialista correspondiente puede ser determinante para lo que ocurra con la visión.
- El cansancio no aparece todos los días, solo algunos. ¿Aun así es importante?
- Que sea intermitente no lo convierte en algo sin importancia. El cansancio de origen muscular puede fluctuar según cómo haya dormido, la tensión que arrastre y lo que haya comido ese día. Si tiene más de 50 años o si lo acompañan signos como dolor de cabeza, sensibilidad en la sien o cambios en la visión, debe valorarse aunque aparezca solo de vez en cuando.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
