¿Qué significa esto?
La articulación temporomandibular está justo delante del conducto auditivo y comparte ramas nerviosas con él. Por esta proximidad, el dolor procedente de la articulación o de los dientes posteriores puede ser interpretado por el cerebro como dolor de oído.
Hay una forma práctica de distinguirlo: el dolor que cambia al masticar, bostezar o abrir la boca es muy probablemente de origen mandibular. Si se acompaña de secreción por el oído, pérdida de audición o infección de vías respiratorias altas, primero debe evaluarse el oído.
Las causas habituales del dolor de oído de origen mandibular son un trastorno de la articulación temporomandibular, una muela del juicio incluida y una infección en la zona posterior de la boca.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- Observe si el dolor cambia al masticar; esta información acelera la diferenciación
- Mantenga una alimentación blanda durante un tiempo y evite abrir la boca al máximo
- Una compresa tibia relaja los músculos mandibulares
- Fiebre acompañada de hinchazón facial
- Dificultad evidente para abrir la boca
- Secreción por el oído o pérdida de audición
- Dolor al tragar
Preguntas frecuentes
- ¿Me duele el oído o el diente?
- El dolor que cambia al masticar o al abrir la boca tiende a ser de origen mandibular. Si hay secreción por el oído o pérdida de audición, primero se evalúa el oído.
- ¿Puede una muela del juicio causar dolor de oído?
- Sí. El dolor de una muela del juicio incluida o inflamada se irradia con frecuencia al oído y a la sien.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
