Papatya Dental7/24

Arteritis de células gigantes (arteritis de la temporal)

Una enfermedad inflamatoria de los vasos que puede afectar a la arteria de la sien. Por encima de los cincuenta años, que la mandíbula se canse al masticar puede ser su primer signo, y si se tarda en actuar la pérdida de visión puede ser permanente.

¿Qué es?

La arteritis de células gigantes es una enfermedad inflamatoria que afecta a la pared de las arterias medianas y grandes. Como lo más frecuente es que afecte a la arteria que pasa por la zona de la sien, también se la conoce como arteritis de la temporal. Se da casi siempre por encima de los cincuenta años y su frecuencia aumenta con la edad.

La inflamación engrosa la pared del vaso y el paso de sangre por su interior se estrecha. El tejido que recibe menos sangre duele cuando trabaja. Como los músculos masticadores necesitan más sangre mientras trabajan, después de unos pocos bocados se cansan, duelen y se alivian al parar. A este cuadro se le llama claudicación mandibular y es uno de los signos precoces de la enfermedad.

Lo que interesa a la clínica dental es esto: el paciente puede acudir al dentista creyendo que se trata de un problema de la articulación de la mandíbula o de los dientes. Si se afectan las ramas de esa misma red vascular que irrigan el nervio del ojo, puede aparecer una pérdida de visión, y la mayoría de las veces no se espera que esa pérdida se recupere. Por eso, ante un cuadro que levante sospecha, no se pierde ni un día.

Signos

No es necesario tenerlos todos a la vez.

¿Por qué ocurre?

  1. 01

    El sistema inmunitario se dirige contra la pared del vaso

    Las células del sistema inmunitario se acumulan en la pared del vaso y crean allí una inflamación. La pared se engrosa y el interior del vaso se estrecha. Los síntomas de la enfermedad son consecuencia de ese estrechamiento.

  2. 02

    Edad avanzada

    El cuadro es muy raro por debajo de los cincuenta años y su frecuencia es máxima en torno a los setenta. Por eso el mismo dolor en la sien no se valora con el mismo peso en un paciente joven y en uno mayor.

  3. 03

    Asociación con la polimialgia reumática

    La rigidez y el dolor alrededor de los hombros y de las caderas, más marcados por la mañana, se ven con frecuencia en la misma persona que tiene esta enfermedad. Si usted tiene esa molestia, dígaselo aparte a su médico.

  4. 04

    Predisposición y factores ambientales

    No se conoce la causa exacta de la enfermedad. Se piensa que intervienen a la vez una predisposición genética y algunos desencadenantes ambientales. No es consecuencia de algo que la persona haya hecho mal.

¿Cómo avanza?

  1. 1

    Síntomas generales

    El decaimiento, la falta de apetito, la pérdida de peso, la febrícula y los sudores nocturnos pueden durar semanas. En esta fase el cuadro no parece propio de esta enfermedad.

  2. 2

    Signos de la cabeza y de la mandíbula

    Se añaden un dolor de sien de un tipo nuevo, sensibilidad del cuero cabelludo al peinarse y cansancio de la mandíbula al masticar. La arteria de la sien puede notarse sensible y engrosada.

  3. 3

    Aviso del ojo

    Puede haber pérdida de visión breve en un ojo, visión borrosa o visión doble. Aunque ya haya pasado, este signo no es esperable; hace falta una valoración el mismo día.

  4. 4

    Pérdida de visión permanente

    Si la valoración se retrasa, el riego del nervio del ojo puede alterarse y no se espera que la pérdida de visión que se produzca se recupere. El objetivo de consultar pronto es no llegar a esta fase.

¿Cómo se trata?

En este cuadro el sitio al que hay que acudir es la consulta de reumatología. Si no se consigue una cita el mismo día, se acude a urgencias. La valoración no se aplaza a la semana siguiente. Si hay alguna molestia relacionada con la visión, se acude a urgencias sin demora. La arteritis de células gigantes no se diagnostica ni se trata en odontología.

Allí cabe esperar análisis de sangre que muestran el nivel de inflamación, un estudio de la arteria de la sien con ecografía y, cuando hace falta, el estudio de una pequeña muestra tomada del vaso. Si la sospecha es firme, el tratamiento que frena la inflamación puede iniciarse incluso antes de completar el estudio. Pedir estas pruebas, interpretarlas e iniciar el tratamiento corresponde al médico responsable.

El papel del dentista es detectar y derivar. Por encima de los cincuenta años, un dolor de sien de nueva aparición junto con cansancio de la mandíbula al masticar no es un cuadro que pueda tratarse como un simple dolor de los músculos masticadores y seguirse con una férula de descarga. Si en la exploración se ven estos signos juntos, el paciente se deriva el mismo día al servicio correspondiente.

No espere
  • Pérdida de visión repentina o breve en un ojo, visión borrosa o visión doble
  • Un dolor de sien inusual que aparece por primera vez por encima de los cincuenta años
  • Notar en la sien un vaso sensible, engrosado y doloroso al tacto
  • Que al cansancio de la mandíbula al masticar se sumen fiebre, decaimiento o pérdida de peso

¿Cómo se previene?

  • Esta enfermedad no se puede prevenir; la protección consiste en reconocer pronto los signos y consultar sin demora.
  • No considere corriente un dolor de cabeza o de sien que aparece por primera vez después de los cincuenta años.
  • Si al masticar se le cansa la mandíbula y se alivia al parar, anótelo y dígaselo a su médico.
  • Comunique el mismo día cualquier alteración de la visión, aunque haya durado poco y ya haya pasado.

Preguntas frecuentes

Se me cansa la mandíbula al masticar, ¿es esto siempre una enfermedad grave?
No. La causa más frecuente de que la mandíbula se canse al masticar es el exceso de trabajo de los músculos masticadores, y ese cuadro es tranquilo. Pero si usted tiene más de cincuenta años, si ha empezado hace poco y si se acompaña de dolor en la sien, decaimiento o molestias de la visión, hace falta una valoración el mismo día. La distinción la hacen la exploración y los análisis de sangre.
¿En qué se diferencia mi dolor de sien de una cefalea tensional?
El dolor tensional suele ser de los dos lados, es conocido desde hace años y da una opresión sorda. En la arteritis de células gigantes el dolor empieza de nuevo, la mayoría de las veces es de un solo lado, el cuero cabelludo puede estar sensible al tacto y puede acompañarse de cansancio de la mandíbula al masticar. Esa combinación se valora sin esperar.
¿Puede el dentista pedir pruebas para esta enfermedad?
No. Pedir estas pruebas e iniciar un tratamiento según su resultado corresponde al médico responsable. La tarea del dentista es detectar el signo y transmitirlo con claridad a usted y al servicio al que le deriva. Por eso, las preguntas sobre la edad, la visión y el estado general que se hacen en la consulta no son solo un trámite.

Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.

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