Papatya Dental7/24

Signos en la boca de la falta de hierro y de vitamina B12

Que la lengua se vuelva lisa, que se agrieten las comisuras de los labios y que aparezcan aftas de repetición pueden ser las primeras señales en la boca de una falta de hierro, de vitamina B12 o de folato. El diagnóstico se hace con un análisis de sangre.

¿Qué es?

La mucosa de la boca es uno de los tejidos que más rápido se renueva en el cuerpo. Cuando bajan el hierro, la vitamina B12 o el folato, esa renovación se resiente y los signos aparecen a menudo primero en la boca. Los principales son que la lengua se vuelva lisa y roja, que se agrieten las comisuras de los labios, las aftas de repetición, el ardor y los cambios en el gusto.

A medida que disminuyen las papilas del dorso de la lengua, la superficie se vuelve brillante, lisa y roja; los alimentos calientes y picantes pueden resultar molestos. Estos signos por sí solos no permiten hacer un diagnóstico. El mismo aspecto puede aparecer también en la sequedad de boca, en una infección por hongos y en la irritación causada por una prótesis. Por eso el signo en la boca no es una conclusión, sino el comienzo del estudio.

Detectar la carencia tampoco es la última parada. Hay que averiguar además por qué existe: si el problema está en la alimentación, en la absorción o en una pérdida silenciosa. Empezar a tomar suplementos por cuenta propia basándose en los signos de la boca puede dificultar ese estudio; por eso la decisión se deja al médico.

Signos

No es necesario tenerlos todos a la vez.

¿Por qué ocurre?

  1. 01

    Ingesta insuficiente

    Una alimentación limitada y poco variada puede reducir el aporte de hierro. Como la vitamina B12 se encuentra sobre todo en alimentos de origen animal, en quienes no los consumen la carencia puede aparecer con el tiempo.

  2. 02

    Problemas de absorción

    Las enfermedades del estómago y del intestino delgado, la celiaquía, las cirugías de estómago y los medicamentos que reducen el ácido del estómago durante mucho tiempo pueden alterar la absorción. En ese caso, los valores en sangre pueden bajar aunque la alimentación sea suficiente.

  3. 03

    Pérdida de sangre

    Las reglas largas y abundantes y las pérdidas silenciosas por el aparato digestivo pueden agotar las reservas de hierro. Un suplemento que se toma sin haber encontrado el origen cubre la carencia de forma temporal, pero no elimina la causa.

  4. 04

    Aumento de las necesidades

    En el embarazo, la lactancia y las etapas de crecimiento rápido aumenta la necesidad diaria. Si el aporte se mantiene igual, en esos periodos las reservas pueden agotarse antes.

¿Cómo avanza?

  1. 1

    La etapa silenciosa en la que bajan las reservas

    Los valores en sangre empiezan a bajar, pero no hay signos en la boca ni en el estado general. Esta etapa solo se detecta con un análisis.

  2. 2

    Los primeros signos en la boca

    Pueden aparecer ardor en la lengua, sensibilidad a los alimentos calientes y picantes, enrojecimiento en las comisuras de los labios y aftas frecuentes. El aspecto puede no ser todavía llamativo.

  3. 3

    Signos visibles en la mucosa

    El dorso de la lengua se vuelve liso y adquiere un aspecto rojo brillante, las grietas de las comisuras se instalan y la mucosa puede verse pálida.

  4. 4

    Cuando se suman los signos generales

    Pueden añadirse cansancio, palpitaciones y falta de aire. En la falta de vitamina B12 pueden verse además adormecimiento y hormigueo en manos y pies y problemas de equilibrio; estos signos no admiten espera.

¿Cómo se trata?

En este cuadro, el profesional al que hay que acudir es el médico de familia o el especialista en medicina interna. La carencia no se diagnostica mirando la boca, sino con un análisis de sangre; el médico suele valorar juntos el hemograma completo y los niveles de hierro, ferritina, vitamina B12 y folato. Según los resultados puede plantearse acudir a ginecología, a digestivo o a hematología.

En este cuadro el papel de la clínica dental no es tratar, sino detectar y derivar. El dentista ve el signo en la boca, valora las causas locales que pueden producir ese mismo aspecto, corrige el mal ajuste de una prótesis, aborda una infección por hongos si se sospecha y organiza la higiene bucal. No es el dentista quien decide el medicamento, la dosis ni la duración del tratamiento de la carencia.

Es importante que no empiece por su cuenta a tomar suplementos de hierro o de vitamina B12. El suplemento corrige los valores en sangre, pero puede ocultar la causa que hay detrás de la carencia; además, hace falta saber de antemano qué carencia predomina. Una vez iniciado el tratamiento, es de esperar que los signos de la boca remitan, aunque por lo general esto no lleva días, sino semanas.

No espere
  • Si el cansancio, las palpitaciones o la falta de aire afectan a su vida diaria
  • Si tiene adormecimiento, hormigueo o problemas de equilibrio en las manos y los pies
  • Si sus heces son de color negro o ha notado algún sangrado
  • Si tiene en la boca una única llaga que no cura en dos o tres semanas

¿Cómo se previene?

  • Anote los signos que nota en la boca y descríbaselos a su médico; la frecuencia y la duración influyen en la decisión de pedir pruebas.
  • Si está embarazada, tiene reglas abundantes, sigue una alimentación limitada o le han operado del estómago, no descuide las revisiones.
  • No tome suplementos sin receta; si ya los toma, dígaselo a su médico antes de la consulta.
  • Pida que en las revisiones con el dentista se valoren también su lengua y las comisuras de los labios.

Preguntas frecuentes

¿Se puede diagnosticar una carencia mirando los signos de mi boca?
No se puede. La lengua lisa, las grietas en las comisuras y las aftas frecuentes pueden verse en una carencia; pero los mismos signos aparecen también en la sequedad de boca, en una infección por hongos y en la irritación por una prótesis. El diagnóstico se hace con un análisis de sangre. Lo que hace el dentista es detectar el signo, valorar las causas locales y derivarle al médico correspondiente.
¿Puedo empezar yo mismo con los suplementos?
No es lo adecuado. El suplemento puede corregir los valores en sangre, pero no elimina la causa de la carencia y dificulta el estudio. Los productos que se toman sin saber qué carencia predomina pueden complicar el cuadro. La decisión sobre la dosis, la duración y el medicamento corresponde al médico que le valora.
¿Cuando se corrija la carencia, mi lengua volverá a ser como antes?
Cuando hay respuesta al tratamiento, es de esperar que la mucosa se recupere; el ardor y la sensibilidad suelen disminuir antes, mientras que la superficie de la lengua puede tardar más en normalizarse. Si los signos continúan a pesar del tratamiento, puede haber en la boca otra causa que deba valorarse aparte.

Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.

CompartirCompartir en WhatsApp

Te llamamos

Déjanos tus datos y nuestro equipo se pondrá en contacto contigo en breve.

Your details are never shared with third parties. We respond within 24 hours.

Cookies Usamos cookies para medir cómo se utiliza el sitio. Si no aceptas, el sitio funciona exactamente igual; simplemente no medimos.