¿Qué significa esto?
El dorso de una lengua sana es mate y ligeramente rugoso gracias a unas papilas finas. Cuando esas papilas se borran, la superficie se alisa; como la red de vasos de debajo queda sin cubrir, el color pasa a un rojo brillante y la lengua parece pulida bajo la luz. Al mismo tiempo el tejido se adelgaza, por lo que aumenta la sensibilidad a los alimentos calientes, especiados y ácidos y puede aparecer sensación de ardor.
Lo que separa este cuadro de la lengua geográfica es su extensión y su permanencia. En la lengua geográfica las zonas rojas forman islas, tienen alrededor un borde blanquecino y cambian de sitio en cuestión de días. Aquí, en cambio, se alisa a la vez toda la superficie o una parte extensa de ella, no hay un borde definido y el aspecto se mantiene igual durante semanas. El segundo punto que ayuda a distinguirlo es lo que lo acompaña: en el mismo periodo pueden referirse grietas en las comisuras de los labios, palidez de la piel, cansancio fácil, falta de aire y uñas quebradizas.
Las causas de la pérdida de papilas de las que más se habla son la falta de hierro, de vitamina B12 y de ácido fólico; estas carencias dan signos precoces en los tejidos que se renuevan deprisa, y la boca es muchas veces la primera parada. La anemia, los trastornos de la absorción, una alimentación restringida, el uso prolongado de medicamentos para el estómago y algunas situaciones posteriores a una cirugía pueden preparar el terreno. Como la boca seca y una infección por hongos también pueden producir un enrojecimiento parecido, la distinción se hace con la exploración del dentista y con un análisis de sangre.
Que la lengua se alise y brille hace pensar que la renovación de la superficie está alterada, y la causa suele estar fuera de la boca. Los apartados siguientes reúnen las situaciones que acompañan con más frecuencia a este hallazgo.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- Reduzca los alimentos calientes, picantes y ácidos hasta que pase el ardor; la superficie adelgazada reacciona claramente ante ellos.
- Deje durante un tiempo los colutorios con alcohol y los productos bucales con mucha menta; pueden aumentar la sensación de ardor.
- No empiece por su cuenta a tomar hierro o vitamina B12 en dosis altas; si hay una carencia, la dosis y la duración las determina el resultado del análisis.
- Lleve consigo a la consulta la lista de los medicamentos que toma y los cambios recientes en su alimentación.
- Si al enrojecimiento le acompañan palidez, palpitaciones, falta de aire o un cansancio poco habitual.
- Si han aparecido grietas en las dos comisuras de los labios.
- Si el ardor dura todo el día con independencia de las comidas.
- Si nota adormecimiento u hormigueo en las manos y en los pies, o problemas de equilibrio.
- Si hay en la lengua una herida que no cura o un endurecimiento concentrado en un solo punto.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué pruebas se piden ante este aspecto?
- La decisión es del médico. En este cuadro las pruebas que se piden con más frecuencia son el hemograma completo y los niveles de ferritina, de vitamina B12 y de ácido fólico; según los resultados pueden plantearse estudios adicionales sobre la absorción. El aspecto de la lengua por sí solo no da un diagnóstico, orienta.
- ¿Vuelven a salir las papilas?
- Cuando se corrige la carencia de fondo, la mayoría de las veces cabe esperar que la superficie se renueve y que vuelva el aspecto rugoso; ese proceso puede llevar semanas. Se refiere con frecuencia que el ardor disminuye antes que el aspecto.
- ¿Qué puede hacer el dentista en este caso?
- El dentista valora los hallazgos del interior de la boca; distingue causas de la propia boca, como una infección por hongos, la irritación provocada por una prótesis y la boca seca. Cuando lo considera necesario, le deriva al médico correspondiente para un análisis de sangre. Que este hallazgo se advierta en la boca y apunte a una carencia del organismo es algo que se ve con frecuencia.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
