Papatya Dental7/24

Lengua fisurada (lengua con surcos)

En el dorso de la lengua hay surcos cuya profundidad varía de una persona a otra. En la mayoría de los casos es un rasgo propio de la lengua; las molestias no suelen venir de los surcos en sí, sino de los restos que se acumulan dentro.

¿Qué es?

La lengua fisurada consiste en la presencia, en el dorso de la lengua, de surcos cuyo número y profundidad varían de una persona a otra. En la mayoría de las personas se ve un surco principal que recorre el centro de un extremo a otro y ramas que salen de él. La superficie de los surcos está cubierta por mucosa sana; es decir, no se trata de una herida ni de un desgarro, sino de la propia forma de la superficie de la lengua.

Suele notarse en la infancia y los surcos pueden hacerse más profundos con la edad. La lengua en sí no duele. Cuando aparecen molestias, la mayoría de las veces vienen de los restos de comida, las células muertas y las bacterias que se acumulan dentro de los surcos; esa acumulación puede provocar mal aliento, un ardor leve y, de vez en cuando, inflamación.

La lengua fisurada es frecuente y en la mayoría de las personas no supone por sí sola un problema de salud. Puede coincidir con la lengua geográfica en la misma persona. Con menos frecuencia puede formar parte de un cuadro en el que se acompaña de hinchazón repetida de los labios y la cara y de debilidad del nervio facial, o aparecer junto con algunas enfermedades genéticas; valorar esas asociaciones corresponde al médico.

Signos

No es necesario tenerlos todos a la vez.

¿Por qué ocurre?

  1. 01

    Rasgo estructural y hereditario

    En la mayoría de las personas los surcos son una característica de la superficie presente desde el nacimiento y pueden verse también en otros miembros de la familia. No son la consecuencia de una enfermedad adquirida; por eso no se ha descrito ningún tratamiento dirigido a cerrarlos.

  2. 02

    Se profundizan con la edad

    El número y la profundidad de los surcos pueden aumentar con los años. Ese aumento no se considera por sí solo un signo de problema; solo obliga a limpiar con más cuidado.

  3. 03

    La sequedad de boca y respirar por la boca

    Cuando disminuye la saliva, el interior de los surcos no se limpia por sí solo. En quienes duermen con la boca abierta y en quienes toman medicamentos que resecan la boca son más frecuentes la acumulación, el mal olor y el ardor.

  4. 04

    Cuando se añade una infección por hongos

    El interior de los surcos, húmedo y cerrado, es un ambiente propicio para que crezcan los hongos. En las personas que llevan prótesis, que fuman o que tienen las defensas bajas, el ardor y el enrojecimiento pueden aparecer por este motivo.

¿Cómo avanza?

  1. Leve

    Surcos superficiales

    En el dorso de la lengua se ven líneas finas y poco profundas. No hace falta ningún esfuerzo más allá de la higiene bucal habitual y no es de esperar que haya molestias.

  2. Marcada

    Surcos profundos y ramificados

    El surco principal se hace más profundo y aumentan las ramas laterales. El interior de los surcos puede quedar tan cerrado que no se vea desde fuera; en esta fase la limpieza diaria de la lengua pasa a ser decisiva para controlar el mal olor.

  3. Inflamada

    Inflamación dentro de los surcos

    Dentro de los surcos aparecen enrojecimiento, sensibilidad y ardor. La mayoría de las veces hay acumulación de restos o una infección por hongos; el problema no viene de los surcos en sí, sino de su contenido.

  4. Con otros signos

    Cuadro al que se suman otros signos

    Si a los surcos se suman hinchazón repetida de los labios y la cara o debilidad del nervio facial, el cuadro no se explica solo por la lengua fisurada; hace falta una valoración más amplia.

¿Cómo se trata?

La lengua fisurada en sí no se trata; no existe ningún método que cierre o reduzca los surcos. El trabajo del dentista consiste en distinguir si las molestias vienen realmente de los surcos o de otra causa. En la revisión se valoran la infección por hongos, la sequedad de boca, el mal ajuste de una prótesis y los signos de carencias nutricionales.

El centro del cuidado es la limpieza diaria de la lengua. Con la punta de la lengua fuera, se limpia la superficie del dorso con un cepillo blando o un limpiador lingual, de atrás hacia delante y con suavidad; después se enjuaga la boca con abundante agua para que también se lave el interior de los surcos. Raspar con fuerza y usar objetos afilados lesiona la mucosa, por eso no se recomienda.

Si hay ardor y enrojecimiento, su dentista busca una infección por hongos y pauta el tratamiento que considere adecuado; si lleva prótesis, se habla de quitársela por la noche y limpiarla aparte. Si hay sequedad de boca, se busca además su causa. Si dentro de los surcos o en sus bordes hay una llaga que no cura, el cuadro no se explica por la lengua fisurada y hay que estudiarlo.

No espere
  • Si dentro de los surcos o en sus bordes hay una llaga que no cura en dos semanas
  • Si tiene hinchazón repetida en la lengua o en los labios
  • Si el ardor continúa a pesar de la higiene diaria y ha cambiado su sentido del gusto

¿Cómo se previene?

  • Límpiese la lengua todos los días con movimientos suaves, preferiblemente después del cepillado de la noche.
  • No reduzca la cantidad de agua que bebe a lo largo del día; la sequedad facilita que se acumulen restos dentro de los surcos.
  • Si lleva prótesis, quítesela por la noche y límpiela aparte; los hongos que hay debajo de la prótesis también pueden pasar a la lengua.
  • Si fuma, pida ayuda para dejarlo; el tabaco aumenta tanto la sequedad como el riesgo de infección por hongos.

Preguntas frecuentes

¿Los surcos de la lengua se hacen más profundos con el tiempo?
Que los surcos se marquen más con la edad es una evolución esperable y no se considera por sí sola un signo de enfermedad. Lo importante no es la profundidad, sino si se consigue mantenerlos limpios por dentro. Cuando los surcos se profundizan, la mayoría de las veces basta con revisar los hábitos de higiene.
¿Cepillarme la lengua daña los surcos?
Una limpieza hecha con un cepillo blando y sin apretar no hace daño. Lo que sí daña son los raspadores duros, los objetos metálicos y apretar hasta hacer sangre. Es normal tener una ligera arcada durante la limpieza; sacar la punta de la lengua ayuda a reducirla.
¿Los surcos pueden ser la causa de mi mal aliento?
Los restos que se acumulan dentro de los surcos pueden contribuir al mal olor, pero no se aceptan como única causa. También hay que valorar la inflamación de las encías, las caries, la higiene de la prótesis y el goteo posnasal. Cuánto disminuye el olor después de limpiar la lengua da una idea de qué parte del origen está en la lengua.

Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.

CompartirCompartir en WhatsApp

Te llamamos

Déjanos tus datos y nuestro equipo se pondrá en contacto contigo en breve.

Your details are never shared with third parties. We respond within 24 hours.

Cookies Usamos cookies para medir cómo se utiliza el sitio. Si no aceptas, el sitio funciona exactamente igual; simplemente no medimos.