Papatya Dental7/24

Herpes zóster en la cara (culebrilla)

La reactivación, años después, del virus de la varicela en una sola rama nerviosa. Los primeros días se siente como un dolor de muelas y la erupción sale más tarde.

¿Qué es?

El herpes zóster es la reaparición del virus de la varicela que se pasó en la infancia: queda en silencio en el ganglio de la raíz nerviosa y años después vuelve a multiplicarse. En la cara lo más frecuente es que afecte a las ramas del nervio trigémino. Como el virus avanza a lo largo del nervio, tanto el dolor como la erupción se sitúan en la zona de piel que ese único nervio inerva y no pasan de la línea media de la cara.

Lo que hace que este cuadro interese a la odontología es que los dos a cuatro primeros días transcurren sin erupción. En esa fase hay ardor de un solo lado, pinchazos, intolerancia al roce de la piel y, a ratos, un dolorimiento que recuerda al dolor de muelas. Se sabe que en esta fase se han llegado a hacer endodoncias o extracciones en dientes sanos.

Después salen, sobre un fondo enrojecido, pequeñas ampollas agrupadas. Pueden aparecer en la mejilla, en la frente, alrededor de la oreja o directamente dentro de la boca, en una sola mitad del paladar o de la mejilla. Esa distribución de un solo lado y de límites netos es el rasgo que mejor la distingue de las aftas y de otras llagas de la boca.

Signos

No es necesario tenerlos todos a la vez.

¿Por qué ocurre?

  1. 01

    Que el virus se quede en el cuerpo

    En todas las personas que han pasado la varicela el virus sigue viviendo en los ganglios nerviosos. Las defensas lo mantienen a raya; cuando ese control se debilita, el virus vuelve a multiplicarse y avanza por el nervio hasta la piel.

  2. 02

    Épocas en las que bajan las defensas

    La edad avanzada, las enfermedades graves y los tratamientos que bajan las defensas abren la puerta al herpes zóster. Por eso, en los cuadros repetidos o extensos se investiga si hay algo de fondo.

  3. 03

    Sobrecarga física y emocional

    Las enfermedades con fiebre, el postoperatorio, la falta de sueño prolongada y el estrés intenso son factores predisponentes que se notifican con frecuencia. Por sí solos no explican la enfermedad; debilitan las defensas de forma pasajera.

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    Traumatismos y procedimientos en la zona

    Se ha notificado que el herpes zóster ha empezado después de un traumatismo o un procedimiento en la zona. No está demostrada una relación de causa; hay que tener presente que la coincidencia en el tiempo puede ser casual.

¿Cómo avanza?

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    Fase previa a la erupción

    Dura de dos a cuatro días. Hay ardor de un solo lado, hormigueo y un dolorimiento que recuerda al dolor de muelas; en la piel todavía no hay nada y en esta fase el diagnóstico es difícil.

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    Fase de las ampollas

    Sobre un fondo enrojecido salen ampollas agrupadas. El líquido de las ampollas es contagioso; esta fase suele durar de siete a diez días y el dolor está en su punto más intenso.

  3. 3

    Costras y curación

    Las ampollas se secan y forman costras, que se caen en dos a cuatro semanas. Puede quedar una diferencia de color o una marca en la piel; en la mayoría de los pacientes el dolor disminuye en esta fase.

  4. 4

    Dolor que persiste tras la erupción

    En una parte de los pacientes el dolor quemante continúa incluso después de que la piel haya curado. Esta posibilidad aumenta con la edad y puede requerir un tratamiento del dolor aparte.

¿Cómo se trata?

En este cuadro no es el dentista quien pauta el tratamiento. Ante la sospecha de un herpes zóster en la cara se acude el mismo día a dermatología o a enfermedades infecciosas; si está afectado el contorno del ojo, el oftalmólogo también participa en la valoración. La urgencia se debe a que se busca empezar el tratamiento antiviral en los primeros días de la erupción, así que la cita no se aplaza.

Nuestro trabajo es reconocer la erupción y la distribución de un solo lado por el territorio del nervio, y detener el procedimiento irreversible ante un dolor que no viene del diente. Si hay ampollas o llagas superficiales dentro de la boca, se distinguen de las aftas, se deja constancia por escrito y se dan recomendaciones de higiene bucal. El tratamiento dental puede aplazarse hasta que el cuadro esté controlado.

El tratamiento que planifica el médico consiste en antivirales y control del dolor; si el ojo está afectado, se añade el seguimiento por oftalmología. Si el dolor continúa después de que la piel haya curado, entran neurología o la unidad del dolor. No se aplique pomadas por su cuenta sobre las ampollas, no arranque las costras y no acorte la duración del tratamiento indicado.

No espere
  • Que salgan ampollas en la punta de la nariz, en el párpado o alrededor del ojo
  • Enrojecimiento del ojo, dolor, molestia con la luz o visión borrosa
  • Ampollas en el pabellón de la oreja junto con caída de la cara, mareo o pérdida de audición
  • Que la erupción no se limite a una sola zona y se extienda, o que se acompañe de fiebre alta

¿Cómo se previene?

  • Mientras hay erupción, el líquido de las ampollas es contagioso; manténgase alejado de los niños que no hayan pasado la varicela, de las embarazadas y de las personas con las defensas bajas.
  • No reviente las ampollas, use un apósito limpio para cubrirlas y no se aplique pomadas por su cuenta.
  • Si tiene una enfermedad o un tratamiento que baje las defensas, pregunte a su médico si la vacuna del herpes zóster es adecuada para usted.
  • Cuando aparezca un dolor quemante en un solo lado de la cara que no se explica por un diente, no espere días; consultar en esa fase preserva la ventana de tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿Se puede saber que es un herpes zóster antes de que salga la erupción?
Saberlo con certeza es difícil. Aun así, levantan sospecha que sea de un solo lado, que aumente al tocar la piel, que no tenga relación con el calor ni con el frío y que en la radiografía no haya nada que explique el dolor. Ante un cuadro así, lo adecuado es esperar y pedir una valoración médica antes de hacer un procedimiento irreversible sobre el diente.
¿El herpes zóster se contagia?
El herpes zóster no se contagia como herpes zóster. Pero el virus del líquido de las ampollas puede producir una varicela en una persona que no la haya pasado antes ni esté vacunada. Hasta que las ampollas se sequen y formen costra hay que evitar el contacto estrecho con las personas de riesgo.
¿Mi dolor de muelas puede ser un herpes zóster?
Si su dolor no tiene relación con la masticación ni con el frío y el calor, si está solo en un lado de la cara y si la piel está muy sensible al tacto, esa posibilidad se plantea. La decisión se toma con la exploración; hay que vigilar durante los primeros días si salen ampollas en la piel y volver a la consulta ante cualquier cambio.

Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.

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