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Artrosis de la articulación de la mandíbula (osteoartritis)

El ruido de roce, como de arena, que sale de la mandíbula dice algo distinto del chasquido: la superficie de la articulación ha cambiado. Este cuadro puede afectar directamente a su mordida y a su plan de tratamiento.

¿Qué es?

La artrosis de la articulación de la mandíbula es un proceso en el que el cartílago que recubre las superficies articulares se adelgaza y el hueso que hay debajo cambia de forma. Como las superficies ya no se deslizan como antes, durante el movimiento se oye un ruido parecido al roce de la arena; ese ruido es distinto del chasquido que se oye en un solo instante.

El proceso no se explica solo por la edad. Cargar la articulación más de lo que puede soportar, un disco que lleva mucho tiempo fuera de su sitio, un traumatismo previo y las enfermedades reumáticas inflamatorias pueden preparar el terreno. En enfermedades como la artritis reumatoide el mecanismo es distinto y el manejo se lleva junto con Reumatología.

Si la altura del cóndilo disminuye, las muelas empiezan a contactar antes y los dientes de delante pueden quedar sin tocarse. Por eso la artrosis no es solo una cuestión de dolor: es un hallazgo que afecta directamente a la planificación de la ortodoncia, la prótesis y los implantes. Si nota que su mordida ha cambiado sola, conviene que se valore.

Signos

No es necesario tenerlos todos a la vez.

¿Por qué ocurre?

  1. 01

    Aumento de la carga sobre la articulación

    Apretar los dientes de forma continua, rechinarlos, masticar siempre por un lado y quedarse sin muelas aumentan la presión sobre la superficie articular. Cuando esa superficie soporta durante mucho tiempo una carga mayor que su capacidad de reparación, empieza a adelgazarse.

  2. 02

    Antecedente de desplazamiento del disco

    El disco hace de almohadilla entre el cóndilo y su cavidad. Cuando lleva mucho tiempo fuera de su sitio, las dos superficies óseas trabajan más cerca la una de la otra y el desgaste se produce con más facilidad.

  3. 03

    Traumatismos y cirugías previas de la articulación

    Un golpe en la mandíbula, una fractura del cóndilo o una cirugía articular previa pueden alterar la lisura de la superficie. En estas personas los cambios pueden verse a una edad más temprana.

  4. 04

    Enfermedades reumáticas inflamatorias

    La artritis reumatoide, la artritis idiopática juvenil y la artritis psoriásica pueden afectar también a la articulación de la mandíbula. Que duelan varias articulaciones y que la rigidez matutina dure mucho son pistas en ese sentido; el diagnóstico y el tratamiento corresponden a Reumatología.

¿Cómo avanza?

  1. 1

    Fase inicial

    El ruido de roce acaba de empezar; el dolor aparece al masticar y cede con el reposo. En la radiografía puede que todavía no se vea un cambio evidente.

  2. 2

    Fase activa

    El dolor y la rigidez matutina se hacen evidentes y la apertura de la boca disminuye. En las pruebas de imagen pueden verse aplanamiento e irregularidades en la superficie articular.

  3. 3

    Fase de calma

    El dolor cede y el ruido continúa. Mientras el hueso se adapta a su nueva forma, las molestias disminuyen; no cabe esperar que la superficie vuelva a su estado anterior.

  4. 4

    Fase estabilizada

    El proceso se ha detenido; quedan el cambio de forma y, la mayoría de las veces, una diferencia en la mordida. Las decisiones sobre prótesis definitivas y ortodoncia se toman con más seguridad en esta fase.

¿Cómo se trata?

El objetivo no es dejar la articulación como estaba, sino reducir la carga, controlar el dolor y conservar la función. En las fases dolorosas destacan la alimentación blanda, evitar abrir mucho la boca, el calor local y dejar la mandíbula en reposo. El programa de ejercicios se hace en la medida en que lo indique el dentista; la decisión sobre los medicamentos le corresponde a él.

Para repartir la carga puede usarse una férula de descarga; además, se valora que las muelas que faltan lleven mucho tiempo sin reponer, porque eso aumenta la carga articular. Mientras la articulación está en fase activa, los desgastes selectivos, las coronas y los tratamientos de ortodoncia que fijan la mordida de forma permanente suelen aplazarse; la planificación se hace de forma más fiable cuando el cuadro se ha calmado.

Si el dolor y la limitación continúan, en Cirugía Oral y Maxilofacial se valoran opciones como el lavado articular y las infiltraciones dentro de la articulación; la cirugía abierta queda reservada a casos seleccionados. Cuando están afectadas varias articulaciones y la rigidez matutina se alarga, se solicita una valoración de Reumatología.

No espere
  • Que su mordida cambie deprisa en cuestión de semanas y que los dientes de delante no se toquen
  • Hinchazón, enrojecimiento y fiebre en la zona de la articulación
  • Que la boca llegue a abrirse menos que el ancho de un dedo
  • Que duelan varias articulaciones a la vez y que la rigidez matutina pase de una hora

¿Cómo se previene?

  • Fíjese en si aprieta los dientes durante el día y acostúmbrese a mantenerlos separados.
  • Reparta la masticación entre los dos lados; evite los alimentos muy duros o que hay que masticar mucho rato.
  • No deje sin reponer durante mucho tiempo las muelas que le falten y no se salte las revisiones.
  • Antes de planificar una ortodoncia o una prótesis, cuéntele a su dentista el ruido de la articulación y el cambio en la mordida.

Preguntas frecuentes

¿La articulación de la mandíbula con artrosis vuelve a su estado anterior?
No cabe esperar que la superficie articular desgastada vuelva a ser la de antes. En cambio, a medida que el hueso se adapta a su nueva forma, el dolor disminuye en la mayoría de las personas y la función se conserva en buena medida. Por eso el tratamiento no busca reparar la superficie, sino reducir la carga, controlar el dolor y vigilar el cambio en la mordida.
¿Qué diferencia hay entre el ruido de roce y el chasquido?
El chasquido es un ruido corto que se oye en un solo instante y la mayoría de las veces se relaciona con que el disco vuelve a su sitio. El ruido parecido al roce de la arena, en cambio, dura todo el movimiento y hace pensar que las superficies articulares han perdido su lisura. Como cada ruido apunta a un cuadro distinto, en la exploración se preguntan por separado.
¿Si tengo artrosis puedo hacerme ortodoncia o implantes?
La decisión depende del estado de la articulación. En la fase activa, cuando el dolor y los cambios continúan, los tratamientos que fijan la mordida de forma permanente suelen aplazarse, porque si la articulación sigue cambiando de forma, la mordida nueva también puede cambiar. Cuando el cuadro se calma se puede planificar, y durante ese proceso la articulación se vigila con regularidad.

Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.

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