¿Qué es?
En la mandíbula hay dos nervios sensitivos en riesgo. El nervio dentario inferior recorre un canal dentro del hueso y lleva la sensibilidad del labio inferior y del mentón. El nervio lingual lleva la sensibilidad de un lado de la lengua y parte del gusto. Los dos son nervios sensitivos; cuando se dañan no se produce una parálisis facial, lo que cambia es la calidad de la sensibilidad.
Las palabras con las que se describe ese cambio determinan el seguimiento. Si no hay sensibilidad ninguna se llama anestesia; si está disminuida, hipoestesia; si hay hormigueo y pinchazos, parestesia; y si al tocar aparece una sensación molesta o dolorosa, disestesia. Hacer esta distinción determina cada cuánto se harán las revisiones y cuándo se pedirá una valoración más avanzada.
Saber cuándo el adormecimiento es lo esperado evita tanto la preocupación innecesaria como el retraso. El efecto de la anestesia local dura unas horas según la solución empleada. El cambio pasajero de la sensibilidad por el edema posterior a la cirugía va cediendo en días o semanas. En cambio, la pérdida de sensibilidad que supera las ocho semanas o que no mejora nada es motivo de una valoración aparte.
Signos
No es necesario tenerlos todos a la vez.
¿Por qué ocurre?
- 01
Cirugía de la muela del juicio
Las raíces de la muela del juicio inferior pueden ser vecinas del canal del nervio. La relación de la raíz con el canal se valora antes de la intervención con pruebas de imagen; si hay proximidad, la técnica quirúrgica se planifica en consecuencia.
- 02
Implantes y cirugía del hueso
Cuando el margen de seguridad que se deja respecto al canal del nervio al preparar el lecho resulta insuficiente, o cuando el sangrado y el edema posteriores hacen presión, puede aparecer un cambio de la sensibilidad. Por eso se toman en serio las molestias de los primeros días.
- 03
La inyección
En los bloqueos de la mandíbula y de la lengua, el contacto de la aguja con el nervio o el efecto químico de la solución pueden producir adormecimiento. La descarga, como un calambre, que se nota durante la inyección es un dato que conviene anotar.
- 04
Endodoncia y sobrepaso del material de relleno
El material que rebasa el extremo de la raíz y llega al canal del nervio puede dañarlo por presión y por efecto químico. En este cuadro, detectarlo pronto y decidir rápido es determinante.
¿Cómo avanza?
- 1
Compresión del nervio
La vaina del nervio está intacta y la conducción se ha interrumpido de forma pasajera. En este grado se espera que la sensibilidad vuelva en días o semanas; suele ser la situación de evolución más favorable.
- 2
Rotura de las fibras con la vaina intacta
Las fibras intentan volver a crecer hasta alcanzar su destino. La recuperación puede llevar meses; que aumente el hormigueo y que la zona dormida se haga más pequeña son los cambios que se esperan en esta fase.
- 3
Pérdida de la continuidad del nervio
El nervio y su vaina están separados. No se espera una recuperación completa espontánea; se plantea valorar una reparación quirúrgica, y esa valoración no debe retrasarse.
- Seguimiento
Mapa de la zona y registro
En cada revisión la zona dormida se dibuja sobre la piel, se mide y se registra con la fecha. Que la zona se reduzca es el indicio más concreto de recuperación.
¿Cómo se trata?
Lo primero es dejar constancia de la molestia. Se determina qué procedimiento se hizo, qué territorio nervioso está afectado, de qué tipo es la alteración de la sensibilidad y cuáles son los límites de la zona dormida. Se dibuja la zona, se compara con el lado contrario mediante pruebas sencillas como el roce y la punta de una aguja, y se pone la fecha. Si hace falta, se valora con una tomografía la relación del implante o de la raíz con el canal del nervio.
Según la causa, se decide pronto. Si hay un implante que comprime el nervio o un material de relleno que ha pasado al canal, se plantea retirarlo, y esa decisión se toma en una ventana que se mide en días, no en semanas. Su dentista puede añadir un tratamiento farmacológico según el caso. Los intervalos de seguimiento se fijan de antemano y las revisiones no se saltan.
Si en el plazo previsto no hay una mejoría suficiente, se pide la valoración de cirugía oral y maxilofacial y de microcirugía; si continúa el dolor provocado por el roce, neurología o la unidad del dolor se suman al proceso. Aquí hay que ser claros: en la mayoría de los casos leves se espera que la sensibilidad vuelva, mientras que en una parte de los pacientes puede quedar una alteración permanente de la sensibilidad, y no se puede dar un plazo cierto.
- Que al adormecimiento se sumen hinchazón, fiebre o dificultad para abrir la boca
- Que la zona dormida, en lugar de reducirse, se amplíe en pocos días
- Dolor quemante provocado por el roce que interrumpe el sueño
- Pérdida completa de la sensibilidad que empieza justo después de un implante o de una endodoncia y no cede
¿Cómo se previene?
- Antes de una cirugía de la mandíbula o de un implante, pida que se valore con pruebas de imagen la relación de la zona con el canal del nervio y espere a que le expliquen el resultado.
- Si durante el procedimiento nota una descarga parecida a un calambre, dígalo en ese momento; que ese dato quede en su historia sirve en el seguimiento posterior.
- Si el adormecimiento supera el tiempo esperado, no espere días; vuelva al dentista que hizo el procedimiento y pida que se registre la zona dormida.
- Hasta que vuelva la sensibilidad, tenga cuidado con las comidas calientes y al masticar; un labio o una lengua dormidos pueden morderse o quemarse sin darse cuenta.
Preguntas frecuentes
- ¿En cuánto tiempo se pasa el adormecimiento?
- El tiempo depende del grado de la lesión y no puede decirse de antemano. En los casos leves, en los que el nervio solo ha quedado comprimido, se espera que la sensibilidad vuelva en días o semanas. Cuando las fibras están afectadas, el proceso puede llevar meses. Por eso, en lugar de dar un calendario, se prefiere seguir la zona dormida midiéndola.
- ¿Existe la posibilidad de que sea permanente?
- En un número reducido de pacientes la alteración de la sensibilidad puede ser permanente; no es posible saberlo de antemano. Cuando se detecta pronto, se registra bien y puede eliminarse la causa, se espera que el resultado sea más favorable. Por eso es importante que no aplace su consulta y que acuda a las revisiones.
- ¿Hace falta una resonancia magnética para esto?
- De forma rutinaria no hace falta. En la mayoría de los casos, la tomografía computarizada de haz cónico basta para mostrar la relación del implante o de la obturación de la raíz con el canal del nervio, y la decisión se toma sobre esa base. Las pruebas de imagen avanzadas o el estudio electrofisiológico solo se piden si el profesional que hace la valoración lo considera necesario.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
