Papatya Dental7/24

Al presionarme la mejilla me sale pus a la boca

Que por la salida del conducto salga un líquido turbio y amarillento en lugar de saliva transparente es un dato directo de que el contenido de la glándula salival se ha infectado.

¿Qué significa esto?

Las glándulas salivales vacían su secreción dentro de la boca a través de conductos finos. El conducto de la glándula grande que está delante de la oreja se abre en la cara interna de la mejilla, en un pequeño relieve a la altura de las muelas superiores; el de la glándula de debajo de la mandíbula desemboca bajo la lengua. Que por ese punto salga un líquido turbio, amarillento o denso en lugar de saliva transparente es un dato directo de que el contenido de la glándula se ha infectado.

Lo que separa este hallazgo de un absceso de origen dental es el sitio por donde sale el pus. En un absceso del diente o de la encía, el pus se vacía por un pequeño abultamiento que se forma en la encía junto al diente implicado; presionar la mejilla desde fuera no cambia eso. En la glándula salival, en cambio, el pus sale siempre por el mismo punto anatómico, la salida del conducto, y aparece al masajear con suavidad la glándula desde fuera. A eso lo acompañan la mayoría de las veces un sabor salado o desagradable en la boca, una sensación de plenitud delante de la oreja o debajo de la mandíbula del mismo lado, y dolor que aumenta al abrir la boca.

Debajo de este cuadro suelen coincidir dos situaciones: un flujo de saliva disminuido y un contenido del conducto que no consigue salir. Cuando el flujo se ralentiza, las bacterias de la boca pueden ascender por el conducto. Por eso se ve con más frecuencia en personas con falta de líquidos, que toman muchos medicamentos, que han pasado hace poco por una cirugía o de edad avanzada, y puede agravarse en cuestión de horas. Si dentro del conducto hay un cálculo, la infección puede ceder con el tratamiento, pero, como la obstrucción sigue ahí, es de esperar que la molestia se repita.

Que salga pus por la salida del conducto es en sí mismo la prueba de la infección; la pregunta de fondo es por qué ha empezado y si debajo hay o no una obstrucción. Los apartados siguientes son los lugares donde se buscan esas dos respuestas.

Causas probables

¿Qué ayuda en casa?

  • Aumenta el agua que bebes; la falta de líquidos es el acompañante más frecuente de este cuadro, y un flujo lento prepara el terreno para que la infección continúe.
  • No aprietes la glándula con fuerza para vaciarla ni intentes abrir la salida del conducto con una aguja o un palillo; esas maniobras lesionan el conducto y pueden llevar la infección a los tejidos vecinos.
  • No empieces con dosis incompletas un antibiótico que te haya sobrado; puede quedarse corto y, además, enturbia el cuadro que se verá en la exploración.
  • Anota de qué lado es, cuándo empezó, tu temperatura y, si la hay, los límites de la hinchazón; como este cuadro puede cambiar en cuestión de horas, poder comparar tiene importancia.
Cuándo no esperar
  • Si te ha subido la fiebre, sobre todo si sube acompañada de escalofríos
  • Si la piel sobre la hinchazón se ha enrojecido, se ha tensado y se ha puesto caliente
  • Si no puedes abrir la boca el ancho de dos dedos
  • Si te cuesta tragar, si tu voz ha cambiado o si tienes dificultad para respirar
  • Si tienes diabetes o un tratamiento que baja las defensas, o si la molestia ha aumentado de forma clara en unas pocas horas

Preguntas frecuentes

¿Puede ser un absceso dental?
Puede serlo, pero el sitio por donde sale el pus resuelve en buena medida la distinción. En un absceso de origen dental, el pus sale por un abultamiento de la encía junto a la base del diente implicado, y ese diente duele al morder. En la glándula salival, en cambio, el pus sale por la salida del conducto, en un punto fijo de la cara interna de la mejilla o de debajo de la lengua. Las dos situaciones pueden darse a la vez; la distinción definitiva se hace con la exploración y la radiografía.
¿Basta con empezar un antibiótico?
La decisión sobre el medicamento corresponde al profesional y cambia según la gravedad de la infección. El caso en el que quedarse solo con el medicamento da problemas es cuando en el conducto hay un cálculo o un estrechamiento; entonces la infección cede, pero, como la obstrucción sigue, la molestia se repite. Por eso, en la valoración es de esperar que se investigue no solo la infección, sino también la obstrucción de fondo.
¿A qué profesional debo acudir?
El dentista puede ver desde dentro de la boca la salida del conducto, valorar el líquido que sale y distinguir si el origen es el diente o la glándula. El estudio de la glándula en sí, las pruebas de imagen y el manejo de la infección con medicamentos corresponden a otorrinolaringología. Si hay fiebre, una hinchazón que crece deprisa, limitación para abrir la boca o dificultad para tragar, hay que acudir a urgencias sin esperar turno.

Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.

CompartirCompartir en WhatsApp

Te llamamos

Déjanos tus datos y nuestro equipo se pondrá en contacto contigo en breve.

Your details are never shared with third parties. We respond within 24 hours.

Cookies Usamos cookies para medir cómo se utiliza el sitio. Si no aceptas, el sitio funciona exactamente igual; simplemente no medimos.