¿Qué significa esto?
La mandíbula es un arco óseo de una sola pieza que se une al cráneo por sus dos extremos mediante una articulación. La forma en que encajan los dientes viene determinada por la geometría de ese arco y de las dos articulaciones; un desplazamiento inferior al milímetro se nota enseguida en la boca. Si después de un golpe ha cambiado la forma en que se encuentran los dientes, lo que ha cambiado, en la mayoría de los casos, no son los dientes sino la posición de la estructura que los sostiene.
El dato que diferencia no es la intensidad del dolor, sino la mordida misma. Un músculo contusionado duele al tocarlo y dificulta abrir la boca, pero los dientes siguen encontrándose como antes. Si solo contactan los dientes de atrás de un lado, si queda un hueco entre los de delante o si la mandíbula cierra como desviada hacia un lado, ese cuadro no se explica por dolor muscular.
Un segundo detalle es el adormecimiento del labio inferior y de la punta del mentón. El nervio que discurre por dentro del hueso de la mandíbula puede lesionarse en la línea de fractura; por eso el adormecimiento aporta información sobre la integridad del hueso. El momento también cuenta: una vez que el hueso empieza a consolidar en una posición incorrecta, corregirlo exige una intervención más amplia, y por eso la valoración no se retrasa.
Detrás de un cambio de la mordida tras un golpe puede haber varias estructuras distintas: el propio diente, el ligamento que lo mantiene en su sitio, la articulación de la mandíbula o la integridad del hueso. Cuál de ellas está implicada se distingue con la exploración y las pruebas de imagen.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- Mantenga la mandíbula quieta: no fuerce la apertura de la boca, no mastique alimentos duros y coma unos días alimentos blandos y líquidos
- No apriete los dientes ni se empuje la mandíbula con la mano para encajar la mordida; esos movimientos pueden desplazar una zona fracturada o luxada
- Aplique frío por fuera en la cara y duerma con la cabeza elevada; que la hinchazón aumente durante los primeros días es una evolución esperable
- Si se le ha salido un diente o se ha roto un fragmento, no lo tire; consérvelo en leche o en saliva y llévelo consigo a la valoración
- Si nota adormecimiento u hormigueo en el labio inferior o en la punta del mentón
- Si los dientes solo contactan en un lado o no puede cerrar del todo la boca
- Si le sale sangre o un líquido transparente por el oído o por la nariz
- Si no puede abrir la boca el ancho de dos dedos o le cuesta tragar
- Si después del golpe ha habido pérdida de conciencia, vómitos o visión borrosa
Preguntas frecuentes
- ¿Volverá la mordida a ser la de antes cuando baje la hinchazón?
- Un cambio pasajero debido a la inflamación muscular remite en unos días. Si pasada la primera semana la mordida sigue siendo distinta, cuesta explicarlo por la hinchazón; en ese punto se valora con pruebas de imagen si hay un desplazamiento en el hueso o en la cabeza de la articulación.
- No me duele mucho, ¿aun así hace falta una radiografía?
- La intensidad del dolor no indica si hay o no fractura. Las fracturas cercanas a la cabeza de la articulación, en particular, pueden cursar con poco dolor y tener como único signo el cambio de la mordida. Por eso la decisión no se toma según el dolor, sino según la mordida y los hallazgos de la exploración; en la mayoría de los casos la radiografía panorámica es el primer paso.
- ¿Qué pasa si la mandíbula consolida por su cuenta?
- Si el hueso consolida en una posición incorrecta, la forma en que se encuentran los dientes puede quedar alterada a largo plazo, la eficacia masticatoria disminuye y la corrección puede exigir una cirugía más amplia. Por eso el cambio de la mordida después de un traumatismo es uno de los signos que se valoran sin esperar.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
