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Leucoplasia (la mancha blanca que no se desprende)

Se llama leucoplasia a una zona blanca de la boca que no se desprende al frotarla y que no se explica por ninguna otra enfermedad conocida. No es un cáncer; es un cambio que hay que vigilar.

¿Qué es?

La leucoplasia es el nombre de un aspecto, no un diagnóstico del tejido por sí solo. En la mucosa de la boca hay una zona blanca o de un gris blanquecino; al frotarla con una gasa no se desprende y no se explica por ninguna otra enfermedad conocida. Sin que se cumplan a la vez esas dos condiciones no se habla de leucoplasia. Aparece con más frecuencia en el interior de las mejillas, en los bordes de la lengua, en el suelo de la boca y en el reborde de la encía.

El significado del nombre es aquí lo decisivo. El diagnóstico de leucoplasia dice que todavía no se sabe qué es esa zona y se establece por exclusión. La capa blanca de una infección por hongos se desprende y deja debajo una superficie enrojecida. Las líneas blancas del liquen plano tienen forma de red y la mayoría de las veces están en las dos mejillas. El blanqueamiento de una zona que se muerde continuamente o que roza con el borde afilado de un diente remite cuando se elimina la irritación. Una zona blanca persistente que no encaja en ninguno de estos casos se aborda bajo el título de leucoplasia.

La leucoplasia no es un cáncer. Sin embargo, se cuenta entre las lesiones que pueden sufrir una transformación maligna; en una parte de estas zonas se han descrito cambios a nivel celular con el paso de los años. No es posible distinguir solo mirando cuál de ellas seguirá ese camino. Por eso, ante una zona blanca que no se desprende, en lugar de hacer suposiciones hay que hacerse una valoración.

Signos

No es necesario tenerlos todos a la vez.

¿Por qué ocurre?

  1. 01

    Los productos del tabaco

    El tabaco, la pipa, la cachimba y sobre todo los productos de tabaco que se mantienen dentro de la boca son el factor más descrito. En las superficies que están en contacto directo con el humo y el tabaco, la mucosa se engrosa con los años. Se ha descrito que algunas zonas remiten después de dejar el tabaco.

  2. 02

    El consumo conjunto de alcohol y tabaco

    El alcohol también afecta a la mucosa por sí solo; se acepta que su efecto aumenta cuando se combina con el tabaco. Se ha descrito que en las personas que consumen ambos las zonas blancas pueden ser más extensas y más gruesas.

  3. 03

    La irritación mecánica mantenida

    En la superficie que roza con el borde afilado de un diente, con un empaste roto o con una prótesis mal ajustada se forma un engrosamiento protector, llamado queratosis friccional. Cuando se elimina la irritación, es de esperar que remita en unas semanas. Si no remite, la zona cambia de título.

  4. 04

    Zonas sin causa demostrable

    También puede aparecer leucoplasia en personas sin antecedentes de tabaco ni de irritación. En ese grupo, la mayoría de las veces no se llega a determinar la causa. Que la causa no se conozca no significa que el seguimiento sea innecesario; la valoración cobra aún más importancia.

¿Cómo avanza?

  1. Homogénea

    Zona blanca lisa y de color uniforme

    Es una zona de superficie regular, fina y de un solo color, con bordes por lo general bien definidos. En este aspecto la proporción de cambios celulares descritos es más baja; aun así se recomienda el seguimiento.

  2. No homogénea

    Zona blanca de superficie irregular

    En la superficie hay nódulos, relieves verrugosos o engrosamientos irregulares, y el color no es igual en toda la zona. Este aspecto exige una valoración más estrecha.

  3. Eritroleucoplasia

    Zonas blancas y rojas juntas

    Dentro de la zona blanca o en su borde hay áreas rojas. Que se sume un componente rojo se considera un signo que obliga a hacer el estudio del tejido sin demora.

  4. Extensa

    Forma amplia y multifocal

    Es la forma que afecta a varias zonas, se extiende con el tiempo y puede volver a aparecer en la misma zona después de haberla extirpado. Requiere un seguimiento prolongado y regular.

¿Cómo se trata?

El primer trabajo del dentista no es diagnosticar, sino describir bien la zona y eliminar las causas que puedan corregirse. Se registran la localización, el tamaño y el aspecto de la zona; se prueba si se desprende al frotarla con una gasa. Si hay un borde afilado, una restauración rota o una prótesis mal ajustada, se corrige, y si se consume tabaco se habla de dejarlo. Después de estas correcciones, la zona suele volver a valorarse en un plazo de dos a cuatro semanas.

En una zona blanca que no ha remitido en ese tiempo, el único método que confirma el diagnóstico es el estudio del tejido. La biopsia y la valoración de la muestra las llevan a cabo la cirugía oral y maxilofacial y la medicina oral. La muestra se toma de la parte de la zona con el aspecto más sospechoso; en las zonas amplias y de superficie irregular puede hacer falta tomar muestras de varios puntos. El resultado determina si se continúa con el seguimiento o con la extirpación.

Cuando se plantea retirar la zona con cirugía o con láser, la decisión y la intervención corresponden al servicio quirúrgico correspondiente. Haberla extirpado no pone fin al seguimiento: como pueden aparecer zonas nuevas en el mismo sitio o en otro, las revisiones continúan. El papel del dentista en este cuadro es respetar los intervalos de seguimiento, eliminar las fuentes de irritación dentro de la boca y detectar pronto cualquier cambio nuevo.

No espere
  • Si dentro de la zona blanca o en su borde han aparecido áreas rojas
  • Si la zona se engrosa, se abulta o su superficie se vuelve irregular
  • Si en la misma zona se ha formado una llaga que lleva dos semanas sin curar
  • Si al tacto la base de la zona se nota dura o si se ha añadido adormecimiento en la zona

¿Cómo se previene?

  • Deje los productos del tabaco; también los que se mantienen dentro de la boca.
  • Reduzca el consumo de alcohol; combinado con el tabaco, su efecto sobre la mucosa aumenta.
  • Haga corregir los bordes afilados de los dientes y las prótesis mal ajustadas que le arañan la mejilla o la lengua.
  • Revise el interior de su boca una vez al mes con buena luz; no deje una zona blanca nueva para la siguiente revisión.

Preguntas frecuentes

¿La mancha blanca de mi boca es un hongo o una leucoplasia?
El primer paso para diferenciarlas es sencillo: la capa blanca de una infección por hongos se desprende al frotarla con una gasa y deja debajo una superficie enrojecida que sangra con facilidad. La leucoplasia no se desprende. Sin embargo, la prueba del frotado por sí sola no da el diagnóstico; qué es realmente una zona blanca persistente solo se sabe con la revisión y, si hace falta, con el estudio del tejido.
¿La leucoplasia se convierte en cáncer?
A esta pregunta no se le puede dar una única respuesta tajante. En la mayoría de las zonas no se observa un cambio así; en una pequeña parte, en cambio, se han descrito cambios a nivel celular con el paso de los años. Para poder hablar del riesgo de forma personalizada se valoran juntos la localización de la zona, su aspecto y el resultado del estudio del tejido. El objetivo del seguimiento es poder hacer esa distinción a tiempo.
¿Es obligatoria la biopsia, no podemos esperar un tiempo a ver?
Cuando se encuentra una fuente de irritación, puede aplicarse un breve periodo de observación; ese plazo suele ser de unas semanas y depende del criterio de su dentista. Pero si la zona no remite en ese tiempo, prolongar la espera no aporta nada. No es posible decir mirando qué está ocurriendo a nivel celular; eso solo lo puede mostrar el estudio del tejido.

Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.

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