¿Qué significa esto?
Cuando la capa de recubrimiento de la superficie de la mucosa se engrosa en bandas finas, refleja la luz de otra manera y esas bandas se ven blancas. Al superponerse, es como si dentro de la mejilla se hubiera dibujado un encaje fino o un helecho. El dibujo suele estar en las dos mejillas a la vez, por debajo de la línea donde los dientes cierran, y de forma más o menos simétrica. En muchas personas no produce ninguna molestia y se descubre en una revisión rutinaria.
Tres detalles separan esta imagen de otras parecidas. El primero es que no se borra: la capa blanca de la candidiasis se retira con una gasa y deja debajo un fondo rojo que sangra con facilidad, mientras que estas líneas se quedan. El segundo es que forman un dibujo: entre las líneas se ve mucosa sana, mientras que una mancha blanca gruesa es una zona de una sola pieza, de bordes definidos y la mayoría de las veces de un solo lado. El tercero es la simetría; que aparezca en las dos mejillas apoya esta imagen. Una línea blanca única y recta que recorre la mejilla a lo largo de la línea de mordida es otra cosa: es una marca de presión y no forma un dibujo en red.
La imagen que se queda solo en forma de líneas no suele producir molestias. En cambio, cuando el mismo proceso adelgaza la mucosa y crea zonas rojas y erosionadas, empieza el ardor con los alimentos ácidos, especiados y calientes; si afecta a las encías, estas pueden enrojecerse, descamarse y sangrar con facilidad al cepillar. Este cuadro no es un capítulo que se cierre con un tratamiento único, sino que pide revisiones periódicas. Como algunos medicamentos y el contacto con ciertos materiales de la boca pueden producir una imagen muy parecida, la lista de sus medicamentos forma parte de la valoración.
Las líneas blancas en forma de red no son exclusivas de una única enfermedad; hay cuadros que dan una imagen parecida y siguen caminos distintos. Los apartados siguientes reúnen los puntos en los que se hace esa distinción.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- Si las líneas no producen ardor, no intente rasparlas ni limpiarlas con el cepillo; esta imagen no es una capa de suciedad y el roce irrita la mucosa.
- Si hay ardor, deje durante un tiempo los alimentos ácidos y muy especiados, los colutorios con alcohol y las pastas con mucha esencia de menta, y observe si nota alguna diferencia.
- Traiga la lista de los medicamentos que toma; algunos medicamentos pueden provocar en la mucosa una reacción de aspecto muy parecido, y eso solo se descubre preguntando.
- Deje el tabaco y los productos con tabaco; pueden aumentar la molestia y además dificultan el seguimiento del cambio de la zona.
- Si entre las líneas blancas han aparecido zonas rojas o convertidas en llaga que no curan.
- Si la imagen está en una sola mejilla y forma una placa blanca gruesa de una sola pieza.
- Si por el ardor no puede comer lo suficiente o está perdiendo peso.
- Si las encías se le enrojecen y se descaman y sangran incluso con un cepillado suave.
- Si ha notado en la misma zona un abultamiento endurecido o una hinchazón que no desaparece.
Preguntas frecuentes
- ¿Estas líneas blancas son candidiasis?
- Lo más probable es que no. La capa blanca de la candidiasis se retira con una gasa y deja debajo un fondo rojo; estas líneas no se borran. Una simple prueba de frotado en la consulta suele mostrar la diferencia. Si queda alguna duda, puede tomarse una pequeña muestra para su estudio.
- ¿Se pasa, hace falta tratamiento?
- La imagen que no produce molestias y se queda solo en forma de líneas no suele requerir tratamiento con medicamentos; puede bastar con revisiones a intervalos determinados. Si hay ardor, zonas rojas y erosión, se planifica un tratamiento con medicamentos. No siempre cabe esperar que este cuadro desaparezca por completo; el objetivo suele ser reducir la molestia y vigilar la zona.
- ¿Hay riesgo de que se vuelva cáncer?
- En una pequeña parte de las personas seguidas con este cuadro se han descrito cambios celulares con el tiempo; la proporción es baja, pero por eso se recomienda no abandonar el seguimiento. Lo que hace que un cambio se vea pronto es mirar la misma zona a intervalos regulares y tomar una muestra de la zona que despierte sospecha.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
