¿Qué significa esto?
Las placas blancas que se pueden desprender al limpiarlas y dejan debajo una superficie enrojecida suelen ser de origen fúngico y responden al tratamiento antifúngico. Este cuadro es frecuente y tratable.
Las placas blancas o rojas que no se desprenden al limpiarlas ni al rasparlas son una situación distinta. Se denominan leucoplasia y eritroplasia, y siempre deben valorarse; cuando está indicado, se estudian mediante biopsia. La detección precoz del cáncer oral modifica de forma decisiva la supervivencia.
En las placas que se desprenden al limpiarlas, la causa habitual es una infección por hongos. Las placas que no se desprenden quedan fuera del alcance de esta página y requieren una exploración directa.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- No intente raspar la placa ni cepillarla con fuerza
- Si usa un inhalador con corticoides, enjuáguese la boca después de cada uso
- Si lleva una prótesis dental, retírela por la noche y límpiela por separado
- El tabaco y el alcohol son los factores de riesgo más importantes en las placas que no se desprenden
- Placa blanca o roja que no se desprende al limpiarla ni al rasparla
- Lesión que dura más de dos semanas sin cambios
- Endurecimiento, crecimiento o sangrado de la placa
- Bulto palpable en el cuello o dificultad para tragar
Preguntas frecuentes
- ¿Una placa blanca siempre es grave?
- No. Las placas que se desprenden al limpiarlas suelen ser de origen fúngico y responden bien al tratamiento. Lo decisivo es si se desprenden o no.
- ¿Es necesaria una biopsia?
- Se plantea en lesiones que no se desprenden y no mejoran en dos semanas. La decisión se toma tras la exploración.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
