¿Qué significa esto?
La hinchazón brusca se produce cuando el líquido del interior de los vasos se filtra en poco tiempo al tejido de alrededor. El labio, el párpado y la lengua son las zonas que retienen ese líquido con más facilidad; por eso la hinchazón se hace visible en cuestión de minutos o de unas pocas horas. La zona hinchada está tensa, la mayoría de las veces no pica y al apretarla no deja hueco.
El detalle que la distingue son la velocidad y los hallazgos que la acompañan. En la hinchazón brusca en general no hay enrojecimiento, calor, fiebre ni un dolor de muelas pulsátil; la hinchazón aparece de un día para otro. La hinchazón por una infección de origen dental, en cambio, crece a lo largo de días, duele al tocarla, la piel se enrojece y se calienta y, la mayoría de las veces, la acompañan fiebre y malestar. Aunque los dos cuadros hinchen el mismo sitio, sus caminos son completamente distintos.
También hay diferencia entre que la hinchazón se quede en el labio y que se extienda a la lengua, al suelo de la boca o a la garganta. Que la lengua se vea empujada hacia arriba y hacia atrás, que cambie la voz, que no se pueda tragar la saliva y que se oiga un ruido al respirar indican que la vía respiratoria ha empezado a estrecharse. Cuando aparecen estos signos no es correcto esperar; la velocidad a la que va a progresar la hinchazón no se puede predecir.
Detrás de la hinchazón brusca del labio y la lengua puede haber tanto mecanismos alérgicos y no alérgicos como una infección dental que se extiende rápidamente; la distinción la hacen la velocidad con la que se desarrolla la hinchazón y la presencia de dolor y de fiebre.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- Anote los medicamentos que ha empezado hace poco, lo que ha comido ese día y su último procedimiento dental; esta información resulta directamente útil en urgencias.
- No aplique calor en la zona hinchada, no la frote ni intente vaciarla; nada de eso reduce la hinchazón y puede agravar la situación.
- Si ya ha tenido un episodio parecido y le han dado una medicación de urgencia, siga las instrucciones de uso que le hayan indicado; y aunque se la haya administrado, no retrase el pedir ayuda.
- No se quede solo; si la hinchazón progresa puede costarle hablar, así que es importante que haya alguien con usted.
- Si le cuesta respirar o al respirar hace un ruido como un silbido
- Si se le ha hinchado la lengua y no le cabe en la boca, o no puede tragar la saliva
- Si le ha cambiado la voz, o le sale ronca o apagada
- Si la hinchazón crece y se extiende en cuestión de minutos
- Si junto con la hinchazón hay erupción en la piel, dolor abdominal, fiebre o sensación de desmayo
Preguntas frecuentes
- ¿Debo ir a urgencias o esperar al dentista por la mañana?
- Si hay cualquier signo relacionado con la respiración, la deglución o la voz, no se espera: se llama al 112. Incluso sin esos signos, las hinchazones que se extienden a la lengua y al suelo de la boca deben valorarse el mismo día. Y en una hinchazón que se queda solo en el labio y no progresa también hay que investigar la causa, porque es posible que se repita.
- ¿Cómo la distingo de la hinchazón por un absceso dental?
- Orientan el momento de aparición y los hallazgos que la acompañan. La hinchazón del absceso suele empezar con un diente que duele, crece a lo largo de días, la piel se enrojece y se calienta y puede haber fiebre. En la hinchazón brusca, en cambio, la mayoría de las veces no hay un diente que duela, la hinchazón aparece en cuestión de horas y da más bien sensación de tirantez. La distinción definitiva la hace la exploración; si le queda la duda, no demore la valoración.
- Ya me pasó otra vez y se me quitó solo, ¿aun así debo hacérmelo mirar?
- Sí. Que un episodio ceda solo no indica que el siguiente vaya a ser también leve, ni hace innecesario investigar la causa. En los episodios que se repiten se estudia su relación con medicamentos, alimentos y materiales con los que se ha estado en contacto; que anote la fecha de los episodios facilita ese estudio. Además, conviene que se conozca este antecedente antes de cualquier procedimiento dental.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
