Papatya Dental7/24

Quiste maxilar

Los quistes maxilares crecen en silencio. La mayoría se descubren en una radiografía panorámica hecha por otro motivo; hasta ese día pueden no haber dado ninguna molestia.

¿Qué es?

Un quiste es una cavidad que se forma dentro del hueso de la mandíbula, llena de líquido o de tejido blando y rodeada por una membrana. La mayoría tienen su origen en el tejido del que se forma el diente o en la infección de la punta de la raíz de un diente que ha perdido su nervio. La presión de su interior empuja poco a poco el hueso de alrededor y agranda la cavidad.

Como el crecimiento es lento, no suele haber dolor. El quiste solo da señales cuando adelgaza el hueso hasta poder notarse desde fuera, cuando desplaza los dientes vecinos, cuando presiona un nervio y produce adormecimiento del labio o cuando se infecta. Hasta ese momento su única señal es una zona oscura y de bordes bien definidos en la radiografía.

No toda zona oscura en la radiografía es un quiste; algunos tumores benignos y algunas cavidades del desarrollo dan una imagen parecida. Por eso la distinción definitiva se hace con el estudio anatomopatológico del tejido extirpado. No es correcto decir de qué tipo se trata mirando solo la imagen.

Signos

No es necesario tenerlos todos a la vez.

¿Por qué ocurre?

  1. 01

    Infección crónica en la punta de la raíz

    En la punta de la raíz de un diente que ha perdido su nervio puede formarse primero un granuloma y con el tiempo un quiste. Es el tipo más frecuente y no cabe esperar que desaparezca sin tratar el diente que lo origina.

  2. 02

    El saco que rodea a un diente incluido

    El saco que rodea a un diente que no ha salido, sobre todo a una muela del juicio inferior o a un canino incluido, puede acumular líquido y agrandarse. Este tipo puede crecer durante años sin dar ninguna señal.

  3. 03

    Restos de tejido del desarrollo

    Los restos celulares que quedan de la formación del diente pueden dar lugar a un quiste dentro del hueso de la mandíbula. Una parte de ellos tiene tendencia a repetirse tras la extirpación; por eso distinguir el tipo cobra importancia.

  4. 04

    Traumatismos y cirugías previas

    Las cavidades que se forman dentro del hueso después de un golpe y los restos de tejido que dejan las cirugías anteriores también pueden dar imágenes parecidas. La distinción se hace con las pruebas de imagen y el estudio anatomopatológico.

¿Cómo avanza?

  1. El más frecuente

    Quiste radicular

    Se desarrolla en la punta de la raíz de un diente que ha perdido su nervio. El diente de origen se conserva con endodoncia o se extrae; la cavidad del quiste se suele abordar en la misma sesión.

  2. Diente incluido

    Quiste dentígero

    Se desarrolla a partir del saco que rodea la corona de un diente que no ha salido. Se ve con más frecuencia alrededor de la muela del juicio inferior y del canino superior; el plan de tratamiento se establece valorando juntos el quiste y el diente.

  3. Puede repetirse

    Queratoquiste odontogénico

    Crece dentro del hueso extendiéndose de delante hacia atrás y tiene tendencia a repetirse tras la extirpación. En este tipo, el seguimiento radiológico a lo largo de los años forma parte del tratamiento.

  4. Se le parecen

    Otras lesiones con aspecto de quiste

    Las cavidades falsas dentro del hueso y algunos tumores benignos se parecen a un quiste en la radiografía. La distinción solo se aclara con el estudio del tejido extraído.

¿Cómo se trata?

El tratamiento se planifica según el tipo de quiste, su tamaño y su relación con las estructuras vecinas. En quistes pequeños y de origen conocido basta con extirpar el quiste entero junto con el tratamiento o la extracción del diente. El tejido extraído se envía a estudio anatomopatológico en todos los casos.

En quistes grandes o en los situados cerca de estructuras como el nervio del maxilar inferior o el suelo del seno, puede preferirse abrir primero el quiste a la boca para reducirlo. La cavidad se va estrechando a lo largo de los meses y después se extirpa lo que queda con menos riesgo. En algunos casos se coloca un injerto en la cavidad ósea que queda.

El seguimiento forma parte del tratamiento. Sobre todo en los tipos con tendencia a repetirse, se planifican controles radiológicos a lo largo de los años. Una vez completada la curación del hueso, se vuelve a valorar el plan de implantes o de prótesis.

No espere
  • Adormecimiento de aparición reciente en el labio o en la mandíbula
  • Hinchazón de la mandíbula que crece deprisa, dura y sin dolor
  • Que a la hinchazón se sumen enrojecimiento, fiebre y dolor
  • Que los dientes se desplacen o se muevan en poco tiempo

¿Cómo se previene?

  • Hágase la radiografía panorámica no solo cuando le duela algo, sino con la frecuencia que le indique su dentista; la mayoría de los quistes se detectan en esas radiografías.
  • No deje pendientes los dientes que han perdido su nervio o cuya endodoncia quedó a medias.
  • Haga que se vigilen con regularidad las muelas del juicio que quedan incluidas y los dientes definitivos que no salen a su tiempo.
  • Si nota dureza, abultamiento en la mandíbula o desplazamiento de los dientes, acuda a una revisión sin esperar a que duela.

Preguntas frecuentes

¿El quiste desaparece por sí solo?
No cabe esperarlo. Como la presión de su interior empuja el hueso, los quistes tienden a crecer con el tiempo. Cuando se trata el diente que lo origina, puede verse que las lesiones pequeñas de la punta de la raíz retroceden; eso se vigila con controles radiológicos periódicos.
¿Un quiste maxilar es un cáncer?
La gran mayoría de los quistes maxilares son benignos. Aun así, la imagen de la radiografía por sí sola no basta para distinguir el tipo. El estudio anatomopatológico del tejido extraído determina el tipo y además informa sobre el riesgo de que vuelva a aparecer.
¿Al quitar el quiste se pierde también el diente?
No siempre. Si el diente de origen puede salvarse, se conserva con endodoncia. En un quiste desarrollado alrededor de un diente incluido, lo habitual es que el diente también se extraiga. La decisión se toma según la relación que se ve en la radiografía y según el estado del propio diente.

Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.

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