¿Qué significa esto?
La zona de alrededor del ojo es uno de los cruces de nervios más concurridos de la cara. Las raíces de las muelas del maxilar superior, el seno maxilar y el suelo de la órbita son vecinos. Por esa vecindad, un dolor que sale de una zona puede sentirse en otra; el lugar donde se nota el dolor no siempre es el lugar donde está el problema.
La forma de comportarse del dolor informa sobre su origen. Una presión de un solo lado, que aumenta al inclinarse hacia delante y que va con taponamiento nasal y secreción maloliente hace pensar en el seno; el origen de esa sinusitis puede ser una muela superior. En cambio, un dolor que empieza siempre a la misma hora de la noche, que dura poco pero es muy intenso y que en ese mismo lado enrojece el ojo, lo hace llorar y baja el párpado describe otro tipo de dolor de cabeza.
También hay causas que vienen del propio ojo, y no se sigue adelante sin descartarlas. El enrojecimiento del ojo junto con disminución de la visión, ver halos alrededor de las luces, notar duro el globo ocular o un dolor que aumenta al mover el ojo hacen necesaria la valoración del oftalmólogo. El dentista revisa, dentro de su campo, los dientes y el suelo del seno; si hay algún hallazgo ocular, deriva.
El origen del dolor alrededor del ojo puede estar en un diente, en los senos, en un nervio o en el propio ojo. La duración del dolor, si es de un solo lado y los signos que lo acompañan marcan la distinción. Los apartados siguientes son las posibilidades que más se manejan en el dolor de esta zona.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- Escribe a qué hora empezó el dolor, cuánto duró y si hay enrojecimiento del ojo, lagrimeo o taponamiento nasal; con esos tres datos se hace buena parte de la distinción.
- Inclínate hacia delante y espera unos segundos; si la presión aumenta de forma clara, cuéntaselo a tu dentista, es una observación sencilla que hace pensar en un origen sinusal.
- No te aprietes ni te frotes el ojo, y no uses colirios sin receta; en un ojo enrojecido y dolorido algunos colirios pueden agravar la situación.
- Si te duele al morder sobre alguno de los dientes de arriba, deja de masticar de ese lado y no sigas poniendo el diente a prueba forzándolo.
- Si te ha disminuido la visión, la ves borrosa o ves doble
- Si tienes el ojo enrojecido y duro o ves halos alrededor de las luces
- Si el párpado y la zona de alrededor se han hinchado y enrojecido, si mover el ojo duele o si tienes fiebre
- Si el globo ocular parece empujado hacia delante
- Si al dolor lo acompañan adormecimiento en la cara, alteración del habla o confusión
Preguntas frecuentes
- ¿El dolor de alrededor del ojo puede venir de un diente?
- Puede. Las raíces de las muelas y de los premolares del maxilar superior están muy cerca del suelo del seno; una infección que empieza en esos dientes puede afectar al seno y convertirse en una presión en la mejilla y debajo del ojo. En esa situación el dolor suele ser de un solo lado y se acompaña de taponamiento en una sola fosa nasal y de secreción maloliente. Sin abordar el diente de origen, no cabe esperar un resultado duradero solo con antibióticos.
- ¿Cómo distingo el dolor de origen sinusal del dolor de muelas?
- En el dolor de origen sinusal suelen estar sensibles a la vez varios dientes superiores del mismo lado, la presión aumenta al inclinarse hacia delante y hay signos en la nariz. En el dolor de origen dental, en cambio, destaca un solo diente, lo desencadenan de forma clara el frío o el calor y, al golpear ese diente, el dolor se deja localizar. La distinción definitiva se hace con la exploración y la radiografía.
- ¿Qué significa que durante el dolor me llore el ojo y se me tapone la nariz?
- Si en el mismo lado del dolor se ven juntos lagrimeo, enrojecimiento del ojo, caída del párpado y taponamiento nasal, a esos se les llama signos autonómicos y hacen pensar en ciertos tipos de dolor de cabeza. En el dolor de origen dental no son esperables; por eso se consideran distintivos y pueden hacer que la valoración pase a neurología.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
