¿Qué significa esto?
La mucosa que recubre el interior de la boca no resiste las infecciones tan bien como la piel. Primero se forman pequeñas ampollas llenas de líquido; se rompen enseguida y dejan llagas poco profundas, de borde rojo, que duelen mucho al tocarlas. La fiebre, en cambio, es la respuesta no de una sola zona, sino de todo el cuerpo. Si las llagas extendidas y la fiebre van juntas, lo que ocurre no se limita al punto por donde sale el diente.
El detalle que lo distingue es la distribución de las llagas y el orden en que aparece la fiebre. Cuando salen los dientes, la encía se abulta y se vuelve sensible solo en el punto por donde va a salir el diente; aumenta la saliva, el niño lo muerde todo y la fiebre en general se mantiene baja. En cambio, si todo el borde de la encía se ha hinchado y está de un rojo brillante, si las llagas se han extendido también a la lengua, a la cara interna de las mejillas y a la cara interna del labio, y si hay un olor marcado en la boca y una fiebre que empezó antes que las llagas, el cuadro no se explica por la salida de los dientes.
Las llagas tampoco son todas iguales entre sí. En un niño más mayor, una o dos llagas redondas en la lengua o en la cara interna del labio, sin fiebre, hacen pensar más bien en aftas recurrentes. En un niño pequeño, un cuadro extendido que aparece por primera vez, acompañado de fiebre y que afecta también a la encía, se debe la mayoría de las veces al primer contacto con un virus. Si además hay erupción en las manos, los pies y las nalgas, se trata de otro cuadro distinto y debe verlo el pediatra. Se llame como se llame, en los primeros días lo importante es cuánto líquido puede tomar el niño.
Las llagas extendidas en la boca junto con fiebre pueden deberse a varias causas distintas; los apartados siguientes son lo primero que piensa el profesional y esta lista no sustituye a un diagnóstico.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- Dé prioridad a los líquidos. El agua fría, la leche, el yogur líquido, el yogur y el helado alivian el dolor; ofrézcaselos poco a poco y a menudo. Si beber del vaso le duele, una pajita puede ayudar.
- Retire durante unos días lo ácido, lo salado, lo picante y lo caliente. El zumo de naranja, el tomate, las patatas fritas de bolsa y la sopa caliente aumentan claramente el dolor cuando tocan las llagas.
- No aplique en las llagas limón, sal, bicarbonato, colonia ni analgésicos machacados; no use geles anestésicos sin preguntar al profesional. En lugar de dejar del todo el cepillado, sígalo haciendo con un cepillo suave, sin tocar las llagas.
- Separe el vaso, la toalla, el chupete y el biberón; que se laven las manos con frecuencia. Que el niño no se frote los ojos después de tocarse la llaga. Mientras siga la fiebre y sigan saliendo llagas nuevas, no lo lleve a la guardería.
- Si el niño lleva horas sin beber nada; si ha orinado menos, si en un bebé el pañal lleva medio día seco, o si al llorar no le salen lágrimas
- Si, aun habiéndole bajado la fiebre, el niño está decaído, cuesta despertarlo, o si la fiebre dura más de tres días
- Si no puede abrir la boca, no puede tragar, se le cae la saliva sin control; si le ha cambiado la voz o le cuesta respirar
- Si tiene hinchazón en la cara, debajo de la mandíbula o en el cuello, o si le cuesta mover el cuello
- Si le ha empezado enrojecimiento, lagrimeo y molestia con la luz en los ojos; o si el bebé con fiebre tiene menos de tres meses
Preguntas frecuentes
- ¿Puede ser que le estén saliendo los dientes?
- La salida de los dientes produce un abultamiento en un solo punto de la encía, aumento de la saliva e irritabilidad; la fiebre en general se mantiene baja. Si hay llagas en varios sitios de la boca a la vez y la fiebre ha subido de forma marcada, el cuadro no se explica por la salida de los dientes. Atribuir la fiebre a los dientes y esperar es una de las causas frecuentes de que el niño se quede sin líquidos.
- ¿Se le puede contagiar a su hermano o a nosotros?
- Las formas de este cuadro debidas a un virus pueden contagiarse por la saliva; es razonable separar el vaso, la toalla, el chupete y el biberón, y lavarse las manos con frecuencia. En el niño pequeño que se encuentra con el virus por primera vez el cuadro es más ruidoso; en los mayores que ya se han encontrado con él, la mayoría de las veces puede verse en forma de herpes en la comisura del labio. Las aftas, en cambio, no son contagiosas.
- ¿Debemos ir al pediatra o al dentista?
- Si van juntas la fiebre y las llagas extendidas, primero debe verlo el pediatra; allí se valoran la ingesta de líquidos y la fiebre. El dentista, por su parte, examina la localización y el aspecto de las llagas y mira si en el asunto interviene la irritación producida por un diente roto, un aparato o un diente que acaba de salir. Si después de pasar la fiebre queda una sola llaga y no cierra en dos semanas, esa llaga debe valorarse aparte.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
