¿Qué es?
La periimplantitis es una inflamación bacteriana de la encía y el hueso que rodean un implante. Al principio afecta solo al tejido blando, la mucositis periimplantaria, y esa fase es reversible. Cuando empieza la pérdida ósea, la pérdida es permanente.
Su rasgo más engañoso es que puede pasar desapercibida. Como no hay nervio en un implante, el dolor suele aparecer tarde; lo primero que nota el paciente a menudo es sangrado, mal sabor o un ligero movimiento del implante.
Signos
No es necesario tenerlos todos a la vez.
¿Por qué ocurre?
- 01
Limpieza interproximal insuficiente
La placa alrededor de un implante se traduce en pérdida ósea más rápido que alrededor de un diente natural; aquí la limpieza es más crítica.
- 02
Antecedentes de enfermedad periodontal
En pacientes que han perdido dientes por periodontitis, el riesgo de periimplantitis es claramente mayor.
- 03
Tabaco
Al reducir la vascularización, aumenta tanto el riesgo de inicio como la velocidad de progresión.
- 04
Supraestructura mal ajustada
Un margen de corona que no puede limpiarse, o restos de cemento, crea un refugio permanente para las bacterias.
¿Cómo avanza?
- Fase 1
Mucositis
Inflamación solo en el tejido blando; hay sangrado, pero no pérdida ósea. Esta fase es reversible.
- Fase 2
Pérdida ósea temprana
La bolsa se profundiza y la pérdida ósea se observa radiológicamente. El objetivo es detener la progresión.
- Fase 3
Pérdida avanzada
Movimiento del implante y pérdida ósea marcada; puede plantearse la retirada del implante.
¿Cómo se trata?
En la fase de mucositis, la limpieza profesional y la corrección de los cuidados en casa son suficientes en la mayoría de los casos. Como la superficie del implante no debe rayarse, se utilizan instrumentos especiales en lugar de puntas ultrasónicas estándar.
Si la pérdida ósea ya ha comenzado, se emplean limpieza quirúrgica, descontaminación de la superficie y, en casos adecuados, injerto. El objetivo del tratamiento no es recuperar la pérdida, sino detenerla; por eso la detección precoz es determinante.
- Sensación de movimiento en el implante
- Secreción purulenta alrededor del implante
- Retracción de la encía y exposición de la superficie del implante
- Hinchazón o dolor
¿Cómo se previene?
- Limpie a diario alrededor del implante con un cepillo interproximal o un irrigador bucal
- Realice revisiones cada seis meses en una clínica con experiencia en implantes
- Dejar de fumar reduce directamente el riesgo
- Cuando observe sangrado, no espere; la mucositis es la única fase reversible
Preguntas frecuentes
- ¿Puede tener caries un implante?
- No, el titanio no se deteriora por caries. El riesgo no está en el implante en sí, sino en la encía y el hueso que lo sostienen.
- ¿Se recupera el hueso perdido?
- No por sí solo. En casos adecuados puede recuperarse parcialmente con un injerto; el objetivo principal es detener la pérdida.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
