¿Qué es un injerto óseo?
El injerto óseo es un procedimiento quirúrgico que se realiza para proporcionar soporte a las zonas del hueso maxilar con un volumen insuficiente.
Cuando se produce una pérdida ósea debido a la pérdida de dientes, enfermedades periodontales avanzadas o la ausencia de dientes durante un período prolongado, puede ser necesario aumentar el soporte óseo antes del tratamiento con implantes.
Antes del tratamiento, se realiza una evaluación detallada mediante una radiografía panorámica y, cuando es necesario, una tomografía dental en 3D (CBCT), y se prepara un plan de tratamiento personalizado.
¿Para quién está indicado?
El tratamiento de injerto óseo puede considerarse en pacientes que:
- No tienen un volumen óseo suficiente para el tratamiento con implantes,
- Presentan pérdida ósea debido a la ausencia prolongada de dientes,
- Han perdido soporte óseo después de una extracción dental,
- Presentan pérdida ósea asociada a enfermedades periodontales avanzadas.
La indicación del tratamiento se determina después de una exploración clínica y una evaluación radiológica.
Proceso del tratamiento
1. Evaluación digital
- El hueso maxilar se evalúa detalladamente mediante una radiografía panorámica y, cuando es necesario, imágenes en 3D con CBCT.
2. Planificación del tratamiento
- Se determina el grado de pérdida ósea y se planifica el método de injerto óseo más adecuado para el paciente.
3. Aplicación del injerto óseo
- El procedimiento se realiza bajo anestesia local. El material del injerto óseo se coloca en la zona correspondiente con el objetivo de crear un soporte óseo adecuado para el tratamiento con implantes.
4. Proceso de cicatrización
- El proceso de cicatrización del injerto óseo se controla mediante revisiones periódicas. Una vez que se ha formado un soporte óseo suficiente, puede planificarse el tratamiento con implantes.

