¿Qué es el curetaje y en qué se diferencia de la limpieza del sarro?
En una boca sana, la encía está firmemente unida al diente y entre ambos solo existe un surco de unos pocos milímetros. Cuando la inflamación se mantiene durante mucho tiempo, este surco se profundiza y se convierte en una bolsa periodontal. Cuanto más profunda es la bolsa, menos pueden llegar a ella el cepillo y el hilo dental; las bacterias siguen acumulándose allí.
La limpieza del sarro elimina los depósitos situados sobre la parte visible de la encía. El curetaje, en cambio, llega al interior de la bolsa y a la superficie de la raíz. La superficie radicular se alisa y se elimina el tejido inflamado, dejando una superficie adecuada para que la encía pueda volver a adherirse al diente.
El procedimiento se realiza con anestesia local. Normalmente se divide la boca en zonas y se completa en una o dos sesiones.
¿En qué casos se valora?
La profundidad de las bolsas se mide durante la exploración y la radiografía muestra el nivel del hueso. Ambos hallazgos se valoran conjuntamente.
- Encías que sangran de forma habitual al cepillarse
- Profundidad de las bolsas superior a la normal al medirla durante la exploración
- Retracción de las encías y aspecto alargado de los dientes
- Mal olor o mal sabor persistente en la boca
- Disminución del nivel del hueso alrededor de los dientes visible en la radiografía
Después del procedimiento y cuidados posteriores
Durante los primeros días es normal tener sensibilidad al frío y al calor. Esto se debe a que se ha limpiado la superficie de la raíz y normalmente disminuye de forma progresiva. También es normal que la encía parezca algo más retraída: cuando el tejido inflamado y abultado se deshincha, aparece su nivel real.
El curetaje por sí solo no ofrece un resultado permanente. Que la bolsa no vuelva a profundizarse depende de los cuidados en casa; en este punto son fundamentales los cepillos interdentales o el hilo dental.
Normalmente se programa una revisión varias semanas después para valorar el resultado. Si las bolsas no se cierran, puede ser necesario considerar un abordaje quirúrgico.
