¿Qué significa esto?
A medida que la encía se retrae, se hace visible el límite entre la corona y la raíz. La superficie por debajo de esa línea no está cubierta por esmalte, sino por cemento radicular; es más blanda, se desgasta con más facilidad y presenta una sensibilidad clara al frío y al calor.
La recesión gingival no siempre se debe a una enfermedad. Cepillarse con demasiada fuerza es la causa aislada más frecuente. Sin embargo, si la recesión va acompañada de sangrado y mal olor, debe valorarse la presencia de una enfermedad periodontal avanzada subyacente.
Aunque el aspecto sea el mismo, el mecanismo puede seguir dos vías distintas: desgaste mecánico o pérdida ósea debida a la inflamación.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- Utilice un cepillo de filamentos suaves; un cepillo duro no limpia mejor, solo desgasta más
- No mueva el cepillo hacia delante y hacia atrás; úselo con movimientos circulares desde la encía hacia el diente
- La superficie radicular expuesta es más propensa a la caries; la pasta con flúor es aún más importante en esta zona
- Recesión gingival acompañada de sangrado, mal olor o movilidad dental
- Recesión que avanza rápidamente en cuestión de meses
- Muesca o cambio de color en la superficie radicular expuesta
Preguntas frecuentes
- ¿La encía retraída vuelve a crecer?
- No por sí sola. En casos adecuados puede cubrirse con un injerto; el objetivo principal es detener su avance.
- ¿Los cepillos eléctricos provocan recesión gingival?
- Los modelos con sensor de presión suelen ser más seguros. El problema no es el cepillo, sino la fuerza aplicada.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
