¿Qué significa esto?
Las encías sanas no sangran al cepillarlas. El sangrado indica que la placa bacteriana acumulada en la superficie del diente ha provocado inflamación en el margen gingival. Los vasos sanguíneos se dilatan, el tejido se vuelve sensible y sangra con el contacto más leve.
El error más frecuente es evitar cepillar la zona que sangra. Esto permite que la placa se acumule allí sin dificultad y aumenta el sangrado. Lo correcto es limpiar esa zona con más cuidado, pero de forma regular; cuando la inflamación remite, el sangrado también se detiene en unos días.
El sangrado por sí solo no indica en qué fase se encuentra. Los dos cuadros siguientes comparten el mismo signo, pero uno es reversible y el otro no.
Causas probables
¿Qué ayuda en casa?
- No omita la zona que sangra; límpiela dos veces al día con un cepillo de filamentos suaves y sin ejercer presión
- Use un cepillo interdental o hilo dental una vez al día; el sangrado suele empezar entre los dientes
- Si el sangrado continúa tras dos semanas de limpieza regular, ya no está en una fase que pueda resolverse con cuidados en casa
- Sangrado espontáneo, sin cepillado
- Sangrado que no se detiene o que no cede al presionar
- Sangrado acompañado de movilidad dental o retracción de las encías
- Si toma anticoagulantes y el sangrado se prolonga de forma inusual
Preguntas frecuentes
- ¿Debe dejar de cepillarse si sangra?
- No, al contrario. La zona que sangra es la que más necesita limpiarse. Dejar de cepillarla aumenta la inflamación.
- ¿El sangrado de encías desaparece por sí solo?
- Si la única causa es la acumulación de placa, la limpieza regular lo resuelve en unos días. Si se ha formado sarro, el cepillo ya no puede alcanzarlo y se necesita una limpieza profesional.
Este contenido es informativo y no sustituye una exploración presencial. Los síntomas se solapan entre enfermedades; el diagnóstico solo puede hacerse clínicamente.
