¿Qué relación puede tener una inflamación en la boca con el corazón? A primera vista, la pregunta parece fuera de lugar, pero las investigaciones de los últimos treinta años muestran una relación constante entre la enfermedad de las encías y las enfermedades cardiovasculares. Hoy se acepta ampliamente que la relación existe. El debate se centra en otro punto: ¿se trata de una relación de causa y efecto o de dos situaciones que aparecen juntas sobre una misma base de factores de riesgo?
En qué se basa la relación
La periodontitis es una inflamación prolongada de las encías y del hueso que rodea los dientes. Aunque puede parecer una zona pequeña de la boca, en fases avanzadas la superficie inflamada total puede alcanzar el tamaño de la palma de una mano. Esta superficie se comporta como una herida abierta de forma continua: las bacterias y las moléculas que señalan la inflamación pueden pasar al torrente sanguíneo.
Los estudios de seguimiento a largo plazo muestran que los episodios cardiovasculares son más frecuentes en las personas con periodontitis. Esta diferencia persiste incluso después de tener en cuenta factores de riesgo conocidos, como el tabaquismo, la edad, la presión arterial y el colesterol. La declaración científica de la American Heart Association, actualizada a finales de 2025, reúne esta evidencia acumulada.
Mecanismos propuestos
- Vía directa: las bacterias de las bolsas periodontales pueden pasar al torrente sanguíneo. En algunos estudios se han encontrado rastros de bacterias de origen oral dentro de las placas de las arterias.
- Vía indirecta: la inflamación prolongada genera una carga inflamatoria general en el organismo. Se piensa que esta carga podría acelerar la formación de placas en la pared de las arterias.
- Base común: el tabaquismo, la diabetes, el sedentarismo y los hábitos alimentarios aumentan el riesgo de ambas enfermedades. Una parte de la relación podría deberse a estos factores comunes.
Dónde termina la evidencia
Aquí es necesario ser prudentes. Demostrar que existe una relación no equivale a demostrar que una situación causa la otra. Actualmente no contamos con un estudio a gran escala que haya demostrado de forma concluyente que el tratamiento de las encías reduzca el riesgo de infarto de miocardio o de accidente cerebrovascular. Algunos estudios informan de mejoras en la función de los vasos sanguíneos y en los marcadores de inflamación después del tratamiento de las encías, pero todavía no se ha demostrado si estos hallazgos intermedios se traducen en episodios cardíacos reales.
Notas prácticas para las personas con enfermedades cardíacas
- Si toma anticoagulantes, informe siempre a su dentista. La decisión de suspender o no el medicamento se toma mediante una evaluación conjunta de los médicos.
- Si tiene una prótesis de una válvula cardíaca, antecedentes de endocarditis infecciosa o determinadas cardiopatías congénitas, podría necesitar profilaxis antibiótica antes de ciertos procedimientos. Esta decisión se toma junto con su cardiólogo.
- Si ha sufrido un infarto de miocardio recientemente, puede recomendarse esperar antes de realizar procedimientos dentales que no sean urgentes.
- Si tiene sangrado de las encías, retracción de las encías, mal olor o movilidad dental, no lo considere una situación pasajera.
Los fundamentos para proteger la salud bucal no han cambiado
Mientras se sigue debatiendo la conexión con el corazón, la forma de prevenir la enfermedad de las encías sigue siendo la misma: cepillarse los dientes dos veces al día, limpiar los espacios entre los dientes, dejar de fumar y acudir a revisiones periódicas. No son recomendaciones nuevas ni especiales, pero la importancia de las revisiones aumenta si se tiene en cuenta que la enfermedad de las encías puede avanzar sin síntomas en sus primeras etapas.
Preguntas frecuentes
¿La enfermedad de las encías provoca infartos de miocardio?
Con los conocimientos actuales, no se ha demostrado una relación de causa y efecto de este tipo. Lo que sí se ha demostrado es que ambas situaciones aparecen juntas con una frecuencia mayor de la esperada. Esto es motivo suficiente para cuidar la salud de las encías, pero no justifica presentar la enfermedad de las encías como la causa de una enfermedad cardíaca.
Si recibo tratamiento para las encías, ¿disminuirá mi riesgo cardíaco?
No hay pruebas concluyentes que lo demuestren. Algunos estudios informan de mejoras en la función de los vasos sanguíneos y en los marcadores de inflamación después del tratamiento, pero se desconoce si esto reduce el número de infartos de miocardio o accidentes cerebrovasculares.
Tomo medicamentos para el corazón, ¿puedo recibir tratamiento dental?
En la mayoría de los casos, sí. Lo importante es informar a su profesional sanitario de todos los medicamentos que toma y de sus diagnósticos. Los anticoagulantes, algunos medicamentos para la presión arterial y los medicamentos para el ritmo cardíaco pueden afectar al plan de tratamiento.
¿Es normal que sangren las encías?
No. Si sangran con regularidad al cepillarse, suele ser el signo más frecuente de que las encías están inflamadas. Atribuirlo al cepillado fuerte y pasarlo por alto puede permitir que avance un proceso que podría detenerse en una fase temprana.
Fuentes
- American Heart Association — Periodontal Disease and Atherosclerotic Cardiovascular Disease: A Scientific Statement
- European Federation of Periodontology / World Heart Federation — Periodontitis and Cardiovascular Diseases: Consensus Report
- EFP / AAP — Periodontitis and atherosclerotic cardiovascular disease: consensus report
Este contenido tiene fines informativos generales y no sustituye una exploración personal. Las decisiones de tratamiento solo deben tomarse tras una valoración clínica.
Edición
Papatya Dental
Este artículo se basa en la experiencia clínica del equipo de Papatya Dental y se revisa antes de publicarse.
- Actualizado:
- 2026-08-15
- Contacto editorial:
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