¿Qué es un empaste de dientes de leche?
Que los dientes de leche sean temporales no significa que las caries carezcan de importancia. Los dientes de leche anteriores se caen alrededor de los seis-siete años, pero los molares de leche posteriores permanecen en la boca hasta los diez-doce años. Un niño de cuatro años todavía utilizará ese molar posterior durante seis-siete años más: comerá con él y hablará con él. El esmalte y la dentina de los dientes de leche son más finos que los de los dientes permanentes. Por eso, la caries avanza más rápido y llega antes al nervio del diente. Un proceso que en un diente permanente puede durar meses, en un diente de leche puede medirse en semanas. Una caries que parece pequeña puede convertirse rápidamente en una caries dolorosa. Las consecuencias de una caries sin tratar no se limitan al propio diente. La infección puede avanzar desde la raíz y afectar al diente permanente que se está desarrollando debajo. Cuando este diente salga, pueden observarse alteraciones de color y de estructura en su superficie. Si el diente de leche se pierde antes de tiempo, los dientes vecinos se desplazan hacia el espacio, se reduce el lugar destinado a la salida del diente permanente y posteriormente puede ser necesario un tratamiento de ortodoncia. El objetivo del empaste es limpiar la caries y sellar el diente, prevenir el dolor y mantenerlo funcional hasta el momento de su caída. Según la profundidad de la caries, pueden utilizarse distintos métodos. En algunos casos, el empaste no es suficiente y puede ser necesario colocar una corona sobre el diente. El método adecuado se determina durante la exploración.
¿Para quién está indicado?
La indicación del empaste se determina valorando conjuntamente la profundidad de la caries, cuánto tejido sano queda, cuánto tiempo falta para que el diente se caiga y la colaboración del niño durante el procedimiento. Si la caries está limitada al esmalte y la dentina. Si la caries no ha llegado al nervio del diente, puede limpiarse y sellarse con un empaste. Es la situación más frecuente y aquella en la que se conserva la mayor parte del diente. Si el diente todavía va a permanecer mucho tiempo en la boca. En dientes que tardarán años en caerse, como los molares de leche posteriores, se prefiere el empaste para mantenerlos funcionales durante ese tiempo. Si las paredes sanas del diente son suficientes. El empaste está indicado cuando, tras limpiar la caries, queda suficiente tejido dental sano para que se adhiera. Si el niño refiere dolor o sensibilidad. Deben valorarse síntomas como sensibilidad al comer, dolor con los alimentos dulces o evitar masticar con un lado concreto. En muchos casos se trata de una caries que puede resolverse con un empaste. Si se observa un deterioro visible. Si nota oscurecimiento del diente, una cavidad en la superficie o una fractura, es necesario realizar una exploración. La caries puede avanzar sin causar dolor. Profundidad de la caries y estado del diente. El dentista examina hasta dónde ha avanzado la caries, si se aproxima al nervio y cuántas superficies del diente están afectadas. Si es necesario, se solicita una radiografía, ya que las caries entre los dientes y el estado alrededor de la raíz no pueden verse desde la superficie. Colaboración y estado general del niño. Se valoran conjuntamente cuánto tiempo puede tolerar el procedimiento, sus experiencias previas con el dentista y su estado general de salud, si existe alguna condición relevante. Esto influye en el método elegido y en el número de sesiones previstas. Si la caries ha llegado al nervio. Cuando el tejido nervioso está afectado, el empaste por sí solo no es suficiente. Puede ser necesario un tratamiento de conductos o una corona sobre el diente. Si la infección está avanzada, puede valorarse la extracción. Si se ha perdido gran parte del diente. Si no queda suficiente tejido sano para sujetar el empaste, este puede fracturarse en poco tiempo. En ese caso, suele ser más adecuada una corona que cubra todo el diente. Si el diente va a caerse en muy poco tiempo. Si el diente está flojo y falta muy poco para que se caiga, puede preferirse observarlo en lugar de realizar un empaste. El dentista toma la decisión junto con la radiografía.
¿Por qué Papatya Diş Kliniği?
El empaste en un paciente infantil no es una versión reducida del empaste de un adulto En Papatya Dental, los tratamientos de los dientes de leche son planificados y realizados por nuestro especialista en odontología infantil, pedodoncia. Como la estructura del esmalte del diente de leche, la velocidad de avance de la caries y el tiempo que falta para la caída del diente son diferentes de los de un diente permanente, la elección de los materiales y del método también se realiza con criterios distintos. La estrategia adecuada se valora por separado para cada diente. El plan puede cambiar durante la sesión y venimos preparados para ello La profundidad real de la caries a veces solo se hace evidente durante la limpieza. Un procedimiento planificado como un empaste puede tener que convertirse en un tratamiento de conductos o en la colocación de una corona. Explicamos esta posibilidad a los padres o tutores antes de comenzar y planificamos la sesión en consecuencia. Así, la familia no se enfrenta a una decisión inesperada. La experiencia en el sillón forma parte del tratamiento El primer procedimiento que requiere anestesia es un momento decisivo para muchos niños. Explicamos al niño lo que se le va a hacer con un lenguaje adecuado para su edad. Si no colabora, dividimos la sesión o la trasladamos a otro día. La primera relación que un niño establece con la odontología influye en su colaboración con los tratamientos durante los veinte años siguientes. Un equipo multidisciplinar, bajo el mismo techo En nuestra clínica trabajan especialistas en odontología infantil, periodoncia, cirugía oral y maxilofacial y odontología estética. Si durante la exploración aparece un hallazgo que requiere valorar la salud de las encías, el desarrollo de los maxilares o una intervención quirúrgica, la derivación se realiza dentro de la propia clínica. La familia no tiene que acudir a otro centro. Seguimiento transfronterizo en siete idiomas Para las familias que viven en Antalya y las que vienen del extranjero, ofrecemos el proceso en siete idiomas. A las familias que regresan a su país les entregamos un registro con el diente tratado, el material utilizado y los hallazgos de la exploración. De este modo, el seguimiento puede continuar sin interrupciones con otro dentista.

